Devocional mesiánico
Bereshit
בְּרֵאשִׁית
Shabat · 10 de octubre de 2026
Torá: Génesis 1:1–6:8 · Haftará: Isaías 42:5–43:10 · Brit Hadashah: Juan 1:1-14; Colosenses 1:15-17; Hebreos 1:1-3
✦ La porción esta semana
Bereshit (בְּרֵאשִׁית)
Resumen de la porción
La porción abre con la creación del universo en seis días, culminando en el hombre hecho a imagen de Dios, varón y hembra, y en el reposo del séptimo día. Adam y su mujer son puestos en el huerto de Edén con un solo mandamiento negativo; la serpiente los engaña, comen del árbol prohibido, y son expulsados. La consecuencia se extiende de inmediato a la siguiente generación: Caín mata a Abel, y la violencia se multiplica hasta Lamec. La porción cierra con las genealogías desde Adam hasta Noé, quien «halló gracia en los ojos de Jehová».
El hilo de la parashá
Todo en Bereshit se mueve entre la palabra que ordena y la palabra que juzga. Dios habla, y lo desordenado y vacío (tohu vavohu) se convierte en luz, mares, criaturas, hombre — «y vió Dios que era bueno» se repite como estribillo hasta que llega al hombre: «bueno en gran manera» (Génesis 1:31). Pero el mismo capítulo que registra la bendición del séptimo día da paso, dos capítulos después, a otra voz que pregunta: «¿Dónde estás tú?» (Génesis 3:9). La caída no es un evento aislado — es una fractura que corre por toda la genealogía: Caín se levanta contra Abel, Lamec se jacta de venganza setenta veces siete, y la tierra que Dios llamó buena ahora es maldita por causa del hombre (Génesis 3:17). El hilo de la parashá es este: la Palabra que crea y ordena es la misma Palabra que busca al hombre caído — «Y llamó Jehová Dios al hombre» (Génesis 3:9) es tan constitutivo del relato como «Y dijo Dios: Sea la luz» (Génesis 1:3).
La haftará
Isaías retoma el vocabulario mismo de Bereshit — «el Criador de los cielos», «el que extiende la tierra», «el que da respiración al pueblo» (Isaías 42:5) — pero lo aplica a un siervo enviado «para que abras ojos de ciegos, para que saques de la cárcel á los presos» (Isaías 42:7). El Dios que separó la luz de las tinieblas en el primer día ahora promete tornar «las tinieblas en luz» para un pueblo que, como Adam, está ciego y sordo aun teniendo ojos y oídos (Isaías 43:8). La creación original y la redención prometida comparten al mismo autor: «Yo Jehová: este es mi nombre» (Isaías 42:8).
El Mesías en la porción
Juan no comienza su evangelio por accidente con las mismas palabras de Génesis: «En el principio» (Juan 1:1). Lo que en Bereshit es «Y dijo Dios» — la palabra creadora — Juan lo identifica: «el Verbo era Dios... todas las cosas por él fueron hechas» (Juan 1:3). La luz separada de las tinieblas en el primer día de la creación se revela como persona: «la vida era la luz de los hombres. Y la luz en las tinieblas resplandece» (Juan 1:4-5) — la misma tensión luz/tinieblas de Génesis 1:4, ahora encarnada. Pablo lo dice sin rodeos: «por él fueron criadas todas las cosas... y por él todas las cosas subsisten» (Colosenses 1:16-17). El Adam formado del polvo (Génesis 2:7) tiene su contraparte en Aquel que es «la imagen del Dios invisible» (Colosenses 1:15) — donde el primer hombre, hecho a imagen de Dios, la deformó al comer del árbol, el Verbo hecho carne restaura esa imagen sin mancha.
Para la semana
Practica esta semana la pregunta de Génesis 3:9 como examen, no como acusación: «¿Dónde estás tú?» — no en el sentido de ubicación, sino de postura ante la Palabra que te llama. Antes de hablar o actuar, pregunta si tu palabra construye como en el primer capítulo o divide como en el cuarto.
Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.
✦ Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo
Aliá 1 · Génesis 1:1–2:3
1:1 EN el principio crió Dios los cielos y la tierra. 1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. 1:3 Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz. 1:4 Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas. 1:5 Y llamó Dios á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día. 1:6 Y dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 1:7 E hizo Dios la expansión, y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión: y fué así. 1:8 Y llamó Dios á la expansión Cielos: y fué la tarde y la mañana el día segundo. 1:9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fué así. 1:10 Y llamó Dios á la seca Tierra, y á la reunión de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno. 1:11 Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su simiente esté en él, sobre la tierra: y fué así. 1:12 Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da simiente según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya simiente está en él, según su género: y vió Dios que era bueno. 1:13 Y fué la tarde y la mañana el día tercero. 1:14 Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años; 1:15 Y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fué así. 1:16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche: hizo también las estrellas. 1:17 Y púsolas Dios en la expansión de los cielos, para alumbrar sobre la tierra, 1:18 Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno. 1:19 Y fué la tarde y la mañana el día cuarto. 1:20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 1:21 Y crió Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva que anda arrastrando, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie: y vió Dios que era bueno. 1:22 Y Dios los bendijo diciendo: Fructificad y multiplicad, y henchid las aguas en los mares, y las aves se multipliquen en la tierra. 1:23 Y fué la tarde y la mañana el día quinto. 1:24 Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fué así. 1:25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra según su especie: y vió Dios que era bueno. 1:26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra. 1:27 Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió. 1:28 Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 1:29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer. 1:30 Y á toda bestia de la tierra, y á todas las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así. 1:31 Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana el día sexto. 2:1 Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento. 2:2 Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. 2:3 Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.
Aliá 2 · Génesis 2:4-19
2:4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron criados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, 2:5 Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no había Jehová Dios hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra; 2:6 Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra. 2:7 Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente. 2:8 Y había Jehová Dios plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado. 2:9 Y había Jehová Dios hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso á la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal. 2:10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales. 2:11 El nombre del uno era Pisón: éste es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro: 2:12 Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio y piedra cornerina. 2:13 El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía. 2:14 Y el nombre del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates. 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; 2:17 Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él. 2:19 Formó, pues, Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas á Adam, para que viese cómo les había de llamar; y todo lo que Adam llamó á los animales vivientes, ese es su nombre.
Aliá 3 · Génesis 2:20–3:21
2:20 Y puso Adam nombres á toda bestia y ave de los cielos y á todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda que estuviese idónea para él. 2:21 Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar; 2:22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre. 2:23 Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada. 2:24 Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne. 2:25 Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban. 3:1 EMPERO la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo á la mujer: ¿ Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 3:2 Y la mujer respondió á la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos; 3:3 Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis. 3:4 Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis; 3:5 Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal. 3:6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dió también á su marido, el cual comió así como ella. 3:7 Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. 3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 3:9 Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿ Dónde estás tú? 3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme. 3:11 Y díjole: ¿ Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿ Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí. 3:13 Entonces Jehová Dios dijo á la mujer: ¿ Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. 3:14 Y Jehová Dios dijo á la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida: 3:15 Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti. 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; 3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo; 3:19 En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado. 3:20 Y llamó el hombre el nombre de su mujer, Eva; por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y á su mujer túnicas de pieles, y vistiólos.
Aliá 4 · Génesis 3:22–4:18
3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de Nos sabiendo el bien y el mal: ahora, pues, porque no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre: 3:23 Y sacólo Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fué tomado. 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía á todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. 4:1 Y CONOCIÓ Adam á su mujer Eva, la cual concibió y parió á Caín, y dijo: Adquirido he varón por Jehová. 4:2 Y después parió á su hermano Abel. Y fué Abel pastor de ovejas, y Caín fué labrador de la tierra. 4:3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda á Jehová. 4:4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de su grosura. Y miró Jehová con agrado á Abel y á su ofrenda; 4:5 Mas no miró propicio á Caín y á la ofrenda suya. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante. 4:6 Entonces Jehová dijo á Caín: ¿ Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu rostro? 4:7 Si bien hicieres, ¿ no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. 4:8 Y habló Caín á su hermano Abel: y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y le mató. 4:9 Y Jehová dijo á Caín: ¿ Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿ soy yo guarda de mi hermano? 4:10 Y él le dijo: ¿ Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama á mí desde la tierra. 4:11 Ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano: 4:12 Cuando labrares la tierra, no te volverá á dar su fuerza: errante y extranjero serás en la tierra. 4:13 Y dijo Caín á Jehová: Grande es mi iniquidad para ser perdonada. 4:14 He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconderé; y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. 4:15 Y respondióle Jehová: Cierto que cualquiera que matare á Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo hiriese cualquiera que le hallara. 4:16 Y salió Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén. 4:17 Y conoció Caín á su mujer, la cual concibió y parió á Henoch: y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Henoch. 4:18 Y á Henoch nació Irad, é Irad engendró á Mehujael, y Mehujael engendró á Methusael, y Methusael engendró á Lamech.
Aliá 5 · Génesis 4:19-22
4:19 Y tomó para sí Lamech dos mujeres; el nombre de la una fué Ada, y el nombre de la otra Zilla. 4:20 Y Ada parió á Jabal, el cual fué padre de los que habitan en tiendas, y crían ganados. 4:21 Y el nombre de su hermano fué Jubal, el cual fué padre de todos los que manejan arpa y órgano. 4:22 Y Zilla también parió á Tubal-Caín, acicalador de toda obra de metal y de hierro: y la hermana de Tubal-Caín fué Naama.
Aliá 6 · Génesis 4:23–5:24
4:23 Y dijo Lamech á sus mujeres: Ada y Zilla, oid mi voz; mujeres de Lamech, escuchad mi dicho: que varón mataré por mi herida, y mancebo por mi golpe: 4:24 Si siete veces será vengado Caín, Lamech en verdad setenta veces siete lo será. 4:25 Y conoció de nuevo Adam á su mujer, la cual parió un hijo, y llamó su nombre Seth: Porque Dios ( dijo ella) me ha sustituído otra simiente en lugar de Abel, á quien mató Caín. 4:26 Y á Seth también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron á llamarse del nombre de Jehová. 5:1 ESTE es el libro de las generaciones de Adam. El día en que crió Dios al hombre, á la semejanza de Dios lo hizo; 5:2 Varón y hembra los crió; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adam, el día en que fueron criados. 5:3 Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo á su semejanza, conforme á su imagen, y llamó su nombre Seth. 5:4 Y fueron los días de Adam, después que engendró á Seth, ochocientos años: y engendró hijos é hijas. 5:5 Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos y treinta años, y murió. 5:6 Y vivió Seth ciento y cinco años, y engendró á Enós. 5:7 Y vivió Seth, después que engendró á Enós, ochocientos y siete años: y engendró hijos é hijas. 5:8 Y fueron todos los días de Seth novecientos y doce años; y murió. 5:9 Y vivió Enós noventa años, y engendró á Cainán. 5:10 Y vivió Enós después que engendró á Cainán, ochocientos y quince años: y engendró hijos é hijas. 5:11 Y fueron todos los días de Enós novecientos y cinco años; y murió. 5:12 Y vivió Cainán setenta años, y engendró á Mahalaleel. 5:13 Y vivió Cainán, después que engendró á Mahalaleel, ochocientos y cuarenta años: y engendró hijos é hijas. 5:14 Y fueron todos los días de Cainán novecientos y diez años; y murió. 5:15 Y vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró á Jared. 5:16 Y vivió Mahalaleel, después que engendró á Jared, ochocientos y treinta años: y engendró hijos é hijas. 5:17 Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió. 5:18 Y vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró á Henoch. 5:19 Y vivió Jared, después que engendró á Henoch, ochocientos años: y engendró hijos é hijas. 5:20 Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió. 5:21 Y vivió Henoch sesenta y cinco años, y engendró á Mathusalam. 5:22 Y caminó Henoch con Dios, después que engendró á Mathusalam, trescientos años: y engendró hijos é hijas. 5:23 Y fueron todos los días de Henoch trescientos sesenta y cinco años. 5:24 Caminó, pues, Henoch con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
Aliá 7 · Génesis 5:25–6:8
5:25 Y vivió Mathusalam ciento ochenta y siete años, y engendró á Lamech. 5:26 Y vivió Mathusalam, después que engendró á Lamech, setecientos ochenta y dos años: y engendró hijos é hijas. 5:27 Fueron, pues, todos los días de Mathusalam, novecientos sesenta y nueve años; y murió. 5:28 Y vivió Lamech ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo: 5:29 Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras, y del trabajo de nuestras manos, á causa de la tierra que Jehová maldijo. 5:30 Y vivió Lamech, después que engendró á Noé, quinientos noventa y cinco años: y engendró hijos é hijas. 5:31 Y fueron todos los días de Lamech setecientos setenta y siete años; y murió. 5:32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró á Sem, Châm, y á Japhet. 6:1 Y ACAECIÓ que, cuando comenzaron los hombres á multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 6:2 Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomáronse mujeres, escogiendo entre todas. 6:3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años. 6:4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que entraron los hijos de Dios á las hijas de los hombres, y les engendraron hijos: éstos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de nombre. 6:5 Y vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 6:6 Y arrepintióse Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y pesóle en su corazón. 6:7 Y dijo Jehová: Raeré los hombres que he criado de sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo: porque me arrepiento de haberlos hecho. 6:8 Empero Noé halló gracia en los ojos de Jehová.
✦ Haftará (Profetas)
42:5 Así dice el Dios Jehová, el Criador de los cielos, y el que los extiende; el que extiende la tierra y sus verduras; el que da respiración al pueblo que mora sobre ella, y espíritu á los que por ella andan: 42:6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te tendré por la mano; te guardaré y te pondré por alianza del pueblo, por luz de las gentes; 42:7 Para que abras ojos de ciegos, para que saques de la cárcel á los presos, y de casas de prisión á los que están de asiento en tinieblas. 42:8 Yo Jehová: este es mi nombre; y á otro no daré mi gloria, ni mi alabanza á esculturas. 42:9 Las cosas primeras he aquí vinieron, y yo anuncio nuevas cosas: antes que salgan á luz, yo os las haré notorias. 42:10 Cantad á Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis á la mar, y lo que la hinche, las islas y los moradores de ellas. 42:11 Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar: canten los moradores de la Piedra, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo. 42:12 Den gloria á Jehová, y prediquen sus loores en las islas. 42:13 Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo: gritará, voceará, esforzaráse sobre sus enemigos. 42:14 Desde el siglo he callado, tenido he silencio, y heme detenido: daré voces como la que está de parto; asolaré y devoraré juntamente. 42:15 Tornaré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques. 42:16 Y guiaré los ciegos por camino que no sabían, haréles pisar por las sendas que no habían conocido; delante de ellos tornaré las tinieblas en luz, y los rodeos en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé. 42:17 Serán vueltos atrás, y en extremo confundidos, los que confían en las esculturas, y dicen á las estatuas de fundición: Vosotros sois nuestros dioses. 42:18 Sordos, oid; y vosotros ciegos, mirad para ver. 42:19 ¿ Quién ciego, sino mi siervo? ¿ quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿ quién ciego como el perfecto, y ciego como el siervo de Jehová, 42:20 Que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye? 42:21 Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla. 42:22 Mas este es pueblo saqueado y hollado, todos ellos enlazados en cavernas y escondidos en cárceles: son puestos á saco, y no hay quien libre; hollados, y no hay quien diga, Restituid. 42:23 ¿ Quién de vosotros oirá esto? ¿ quién atenderá y escuchará en orden al porvernir? 42:24 ¿ Quién dió á Jacob en presa, y entregó á Israel á saqueadores? ¿ No fué Jehová, contra quien pecamos? y no quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley. 42:25 Por tanto derramó sobre él el furor de su ira, y fuerza de guerra; púsole fuego de todas partes, empero no entendió; y encendióle, mas no ha parado mientes. 43:1 Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 43:2 Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. 43:3 Porque yo Jehová Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador: á Egipto he dado por tu rescate, á Etiopía y á Seba por ti. 43:4 Porque en mis ojos fuiste de grande estima, fuiste honorable, y yo te amé: daré pues hombres por ti, y naciones por tu alma. 43:5 No temas, porque yo soy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. 43:6 Diré al aquilón: Da acá; y al mediodía: No detengas: trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los términos de la tierra, 43:7 Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los críe, los formé y los hice. 43:8 Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y á los sordos que tienen oídos. 43:9 Congréguense á una todas las gentes, y júntense todos los pueblos: ¿ quién de ellos hay que nos dé nuevas de esto, y que nos haga oir las cosas primeras? Presenten sus testigos, y justifíquense; oigan, y digan: Verdad. 43:10 Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí.
✦ Brit Hadashah (Pacto Renovado)
1:1 EN el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 1:2 Este era en el principio con Dios. 1:3 Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho. 1:4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 1:5 Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la comprendieron. 1:6 Fué un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. 1:7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él. 1:8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. 1:9 Aquél era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á este mundo. 1:10 En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él; y el mundo no le conoció. 1:11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 1:12 Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: 1:13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios. 1:14 Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros ( y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
1:15 El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. 1:16 Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él. 1:17 Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten:
1:1 DIOS, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo á los padres por los profetas, 1:2 En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo: 1:3 El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó á la diestra de la Majestad en las alturas,