Devocional mesiánico
Vayetzé
וַיֵּצֵא
Shabat · 21 de noviembre de 2026
Torá: Génesis 28:10–32:2 · Haftará: Oseas 12:12–14:9 · Brit Hadashah: Juan 1:19-51
✦ La porción esta semana
Resumen de la porción
Jacob huye de Esaú hacia Harán y, en el camino, sueña con una escalera que une el cielo y la tierra, donde Dios renueva la promesa hecha a Abraham. Llega a casa de Labán, sirve catorce años por Lea y Raquel, y ve nacer once hijos entre ellas y sus siervas. Después de veinte años de trabajo y engaños mutuos, Jacob parte de vuelta a Canaán, hace un pacto con Labán en Galaad, y en el camino le salen al encuentro ángeles de Dios en Mahanaim.
El hilo de la parashá
Vayetzé es la historia de un hombre que sale con lo puesto —«tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera»— y descubre que el lugar más desnudo de su vida es «casa de Dios, y puerta del cielo» (Génesis 28:17). Todo lo que sigue en la parashá es comentario a esa revelación: Jacob sirve, es engañado, engaña, cuenta ovejas y años, y en cada etapa Dios cumple lo que dijo en Betel sin que Jacob lo pida dos veces. La piedra de cabecera se convierte en título, luego en majano de testigo con Labán (Génesis 31:45-46); la misma materia —piedra desnuda— marca el principio y el final del exilio de Jacob. El tema no es la astucia de Jacob con las varas de álamo, ni la rivalidad de las hermanas, sino la fidelidad callada de un Dios que dijo «no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho» (Génesis 28:15) y que cumple esa palabra a través de engaños, hijos no deseados y veinte años de trabajo ajeno.
La haftará
Oseas retoma esta misma historia siglos después, no como nostalgia sino como espejo: «Jacob huyó a tierra de Aram, y sirvió Israel por mujer, y por mujer fue pastor» (Oseas 12:12). El profeta usa el peregrinaje de Jacob para confrontar a un Israel que, teniendo la misma promesa, se ha llenado de ídolos como los que Raquel escondió bajo la albarda. Pero Oseas no cierra en juicio: termina con una promesa de sanidad y florecimiento —«Yo seré a Israel como rocío» (Oseas 14:5)— que hace eco directo de la voz que Jacob oyó en Betel: un Dios que persigue al que huye, no para destruirlo, sino para traerlo de vuelta.
El Mesías en la porción
La escalera de Jacob encuentra su cumplimiento explícito en boca de Yeshúa: «De aquí adelante veréis el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre» (Juan 1:51). Jacob vio una escalera; Natanael y los discípulos encuentran a la Escalera misma. Lo que en Betel era un lugar —«no es otra cosa que casa de Dios» (Génesis 28:17)— en Yohanán se vuelve una persona: el punto donde el cielo y la tierra se tocan ya no es una piedra ungida con aceite, sino el hombre a quien Natanael reconoce como «Hijo de Dios» y «Rey de Israel» (Juan 1:49). Jacob despertó y supo que Dios estaba en ese lugar sin haberlo sabido antes; Natanael, bajo la higuera, es visto antes de saber que era visto.
Para la semana
Antes de pedir una señal grande, vale la pena notar los lugares ordinarios —una piedra de cabecera, un pozo de pastores— donde Dios ya está actuando sin anuncio. Esta semana, al levantarte, considera nombrar con gratitud un lugar concreto de tu rutina como lo hizo Jacob con Betel, reconociendo que la provisión de estos veinte años no dependió de tu astucia con las varas, sino de la palabra que Dios ya había dado.
Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.
✦ Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo
Aliá 1 · Génesis 28:10-22
28:10 Y salió Jacob de Beer-seba, y fué á Harán; 28:11 Y encontró con un lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto: y tomó de las piedras de aquel paraje y puso á su cabecera, y acostóse en aquel lugar. 28:12 Y soñó, y he aquí una escala que estaba apoyada en tierra, y su cabeza tocaba en el cielo: y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. 28:13 Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac: la tierra en que estás acostado te la daré á ti y á tu simiente. 28:14 Y será tu simiente como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, y al oriente, y al aquilón, y al mediodía; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. 28:15 Y he aquí, yo soy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y te volveré á esta tierra; porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho. 28:16 Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. 28:17 Y tuvo miedo, y dijo: ¡ Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo. 28:18 Y levantóse Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y alzóla por título, y derramó aceite encima de ella. 28:19 Y llamó el nombre de aquel lugar Beth-el, bien que Luz era el nombre de la ciudad primero. 28:20 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, 28:21 Y si tornare en paz á casa de mi padre, Jehová será mi Dios, 28:22 Y esta piedra que he puesto por título, será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti.
Aliá 2 · Génesis 29:1-17
29:1 Y SIGUIÓ Jacob su camino, y fué á la tierra de los orientales. 29:2 Y miró, y vió un pozo en el campo: y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él; porque de aquel pozo abrevaban los ganados: y había una gran piedra sobre la boca del pozo. 29:3 Y juntábanse allí todos los rebaños; y revolvían la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevaban las ovejas; y volvían la piedra sobre la boca del pozo á su lugar. 29:4 Y díjoles Jacob: Hermanos míos, ¿ de dónde sois? Y ellos respondieron: De Harán somos. 29:5 Y él les dijo: ¿ Conocéis á Labán, hijo de Nachôr? Y ellos dijeron: Sí, le conocemos. 29:6 Y él les dijo: ¿Tiene paz? Y ellos dijeron: Paz; y he aquí Rachêl su hija viene con el ganado. 29:7 Y él dijo: He aquí el día es aún grande; no es tiempo todavía de recoger el ganado; abrevad las ovejas, é id á apacentarlas. 29:8 Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los ganados, y remuevan la piedra de sobre la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas. 29:9 Estando aún él hablando con ellos, Rachêl vino con el ganado de su padre, porque ella era la pastora. 29:10 Y sucedió que, como Jacob vió á Rachêl, hija de Labán hermano de su madre, y á las ovejas de Labán el hermano de su madre, llegóse Jacob, y removió la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevó el ganado de Labán hermano de su madre. 29:11 Y Jacob besó á Rachêl, y alzó su voz, y lloró. 29:12 Y Jacob dijo á Rachêl como él era hermano de su padre, y como era hijo de Rebeca: y ella corrió, y dió las nuevas á su padre. 29:13 Y así que oyó Labán las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corrió á recibirlo, y abrazólo, y besólo, y trájole á su casa: y él contó á Labán todas estas cosas. 29:14 Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío y carne mía eres. Y estuvo con él el tiempo de un mes. 29:15 Entonces dijo Labán á Jacob: ¿ Por ser tú mi hermano, me has de servir de balde? declárame qué será tu salario. 29:16 Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor, Rachêl. 29:17 Y los ojos de Lea eran tiernos, pero Rachêl era de lindo semblante y de hermoso parecer.
Aliá 3 · Génesis 29:18–30:13
29:18 Y Jacob amó á Rachêl, y dijo: Yo te serviré siete años por Rachêl tu hija menor. 29:19 Y Labán respondió: Mejor es que te la dé á ti, que no que la dé á otro hombre: estáte conmigo. 29:20 Así sirvió Jacob por Rachêl siete años: y pareciéronle como pocos días, porque la amaba. 29:21 Y dijo Jacob á Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo es cumplido, para que cohabite con ella. 29:22 Entonces Labán juntó á todos los varones de aquel lugar, é hizo banquete. 29:23 Y sucedió que á la noche tomó á Lea su hija, y se la trajo: y él entró á ella. 29:24 Y dió Labán su sierva Zilpa á su hija Lea por criada. 29:25 Y venida la mañana, he aquí que era Lea: y él dijo á Labán: ¿ Qué es esto que me has hecho? ¿ no te he servido por Rachêl? ¿ por qué, pues, me has engañado? 29:26 Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor. 29:27 Cumple la semana de ésta, y se te dará también la otra, por el servicio que hicieres conmigo otros siete años. 29:28 E hizo Jacob así, y cumplió la semana de aquélla: y él le dió á Rachêl su hija por mujer. 29:29 Y dió Labán á Rachêl su hija por criada á su sierva Bilha. 29:30 Y entró también á Rachêl: y amóla también más que á Lea: y sirvió con él aún otros siete años. 29:31 Y vió Jehová que Lea era aborrecida, y abrió su matriz: pero Rachêl era estéril. 29:32 Y concibió Lea, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ya que ha mirado Jehová mi aflicción; ahora por tanto me amará mi marido. 29:33 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Por cuanto oyó Jehová que yo era aborrecida, me ha dado también éste. Y llamó su nombre Simeón. 29:34 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto, llamó su nombre Leví. 29:35 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Esta vez alabaré á Jehová: por esto llamó su nombre Judá: y dejó de parir. 30:1 Y VIENDO Rachêl que no daba hijos á Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía á Jacob: Dame hijos, ó si no, me muero. 30:2 Y Jacob se enojaba contra Rachêl, y decía: ¿ Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre? 30:3 Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; entra á ella, y parirá sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella. 30:4 Así le dió á Bilha su sierva por mujer; y Jacob entró á ella. 30:5 Y concibió Bilha, y parió á Jacob un hijo. 30:6 Y dijo Rachêl: Juzgóme Dios, y también oyó mi voz, y dióme un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan. 30:7 Y concibió otra vez Bilha, la sierva de Rachêl, y parió el hijo segundo á Jacob. 30:8 Y dijo Rachêl: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Nephtalí. 30:9 Y viendo Lea que había dejado de parir, tomó á Zilpa su sierva, y dióla á Jacob por mujer. 30:10 Y Zilpa, sierva de Lea, parió á Jacob un hijo. 30:11 Y dijo Lea: Vino la ventura. Y llamó su nombre Gad. 30:12 Y Zilpa, la sierva de Lea, parió otro hijo á Jacob. 30:13 Y dijo Lea: Para dicha mía; porque las mujeres me dirán dichosa: y llamó su nombre Aser.
Aliá 4 · Génesis 30:14-27
30:14 Y fué Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y trájolas á Lea su madre: y dijo Rachêl á Lea: Ruégote que me des de las mandrágoras de tu hijo. 30:15 Y ella respondió: ¿ Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? y dijo Rachêl: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo. 30:16 Y cuando Jacob volvía del campo á la tarde, salió Lea á él, y le dijo: A mí has de entrar, porque á la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. 30:17 Y oyó Dios á Lea: y concibió, y parió á Jacob el quinto hijo. 30:18 Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto dí mi sierva á mi marido: por eso llamó su nombre Issachâr. 30:19 Y concibió Lea otra vez, y parió el sexto hijo á Jacob. 30:20 Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote: ahora morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos: y llamó su nombre Zabulón. 30:21 Y después parió una hija, y llamó su nombre Dina. 30:22 Y acordóse Dios de Rachêl, y oyóla Dios, y abrió su matriz. 30:23 Y concibió, y parió un hijo: y dijo: Quitado ha Dios mi afrenta: 30:24 Y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo. 30:25 Y aconteció, cuando Rachêl hubo parido á José, que Jacob dijo á Labán: Envíame, é iré á mi lugar, y á mi tierra. 30:26 Dame mis mujeres y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y déjame ir; pues tú sabes los servicios que te he hecho. 30:27 Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y quédate; experimentado he que Jehová me ha bendecido por tu causa.
Aliá 5 · Génesis 30:28–31:16
30:28 Y dijo: Señálame tu salario, que yo lo daré. 30:29 Y él respondió: Tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tu ganado conmigo; 30:30 Porque poco tenías antes de mi venida, y ha crecido en gran número; y Jehová te ha bendecido con mi llegada: y ahora ¿ cuándo tengo de hacer yo también por mi propia casa? 30:31 Y él dijo: ¿ Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada: si hicieres por mí esto, volveré á apacentar tus ovejas. 30:32 Yo pasaré hoy por todas tus ovejas, poniendo aparte todas las reses manchadas y de color vario, y todas las reses de color oscuro entre las ovejas, y las manchadas y de color vario entre las cabras; y esto será mi salario. 30:33 Así responderá por mí mi justicia mañana, cuando me viniere mi salario delante de ti: toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras y de color oscuro en las ovejas mías, se me ha de tener por de hurto. 30:34 Y dijo Labán: Mira, ojalá fuese como tú dices. 30:35 Y apartó aquel día los machos de cabrío rayados y manchados; y todas las cabras manchadas y de color vario, y toda res que tenía en sí algo de blanco, y todas las de color oscuro entre las ovejas, y púsolas en manos de sus hijos; 30:36 Y puso tres días de camino entre sí y Jacob: y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labán. 30:37 Y tomóse Jacob varas de álamo verdes, y de avellano, y de castaño, y descortezó en ellas mondaduras blancas, descubriendo así lo blanco de las varas. 30:38 Y puso las varas que había mondado en las pilas, delante del ganado, en los abrevaderos del agua donde venían á beber las ovejas, las cuales se recalentaban viniendo á beber. 30:39 Y concebían las ovejas delante de las varas, y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores. 30:40 Y apartaba Jacob los corderos, y poníalos con su rebaño, los listados, y todo lo que era oscuro en el hato de Labán. Y ponía su hato aparte, y no lo ponía con las ovejas de Labán. 30:41 Y sucedía que cuantas veces se recalentaban las tempranas, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en las pilas, para que concibiesen á la vista de las varas. 30:42 Y cuando venían las ovejas tardías, no las ponía: así eran las tardías para Labán, y las tempranas para Jacob. 30:43 Y acreció el varón muy mucho, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos. 31:1 Y OÍA él las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta grandeza. 31:2 Miraba también Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para con él como ayer y antes de ayer. 31:3 También Jehová dijo á Jacob: Vuélvete á la tierra de tus padres, y á tu parentela; que yo seré contigo. 31:4 Y envió Jacob, y llamó á Rachêl y á Lea al campo á sus ovejas, 31:5 Y díjoles: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como ayer y antes de ayer: mas el Dios de mi padre ha sido conmigo. 31:6 Y vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido á vuestro padre: 31:7 Y vuestro padre me ha engañado, y me ha mudado el salario diez veces: pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. 31:8 Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían pintados: y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados. 31:9 Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y diómelo á mí. 31:10 Y sucedió que al tiempo que las ovejas se recalentaban, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos que cubrían á las hembras eran listados, pintados y abigarrados. 31:11 Y díjome el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. 31:12 Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que cubren á las ovejas listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. 31:13 Yo soy el Dios de Beth-el, donde tú ungiste el título, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete á la tierra de tu naturaleza. 31:14 Y respondió Rachêl y Lea, y dijéronle: ¿ Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre? 31:15 ¿ No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio? 31:16 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado á nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos: ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.
Aliá 6 · Génesis 31:17-42
31:17 Entonces se levantó Jacob, y subió sus hijos y sus mujeres sobre los camellos. 31:18 Y puso en camino todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su ganancia que había obtenido en Padan-aram, para volverse á Isaac su padre en la tierra de Canaán. 31:19 Y Labán había ido á trasquilar sus ovejas: y Rachêl hurtó los ídolos de su padre. 31:20 Y recató Jacob el corazón de Labán Arameo, en no hacerle saber que se huía. 31:21 Huyó, pues, con todo lo que tenía; y levantóse, y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad. 31:22 Y fué dicho á Labán al tercero día como Jacob se había huído. 31:23 Entonces tomó á sus hermanos consigo, y fué tras él camino de siete días, y alcanzóle en el monte de Galaad. 31:24 Y vino Dios á Labán Arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente. 31:25 Alcanzó pues Labán á Jacob, y éste había fijado su tienda en el monte: y Labán plantó la con sus hermanos en el monte de Galaad. 31:26 Y dijo Labán á Jacob: ¿ Qué has hecho, que me hurtaste el corazón, y has traído á mis hijas como prisioneras de guerra? 31:27 ¿ Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me diste noticia, para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y vihuela? 31:28 Que aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora locamente has hecho. 31:29 Poder hay en mi mano para haceros mal: mas el Dios de vuestro padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente. 31:30 Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿ por qué me hurtaste mis dioses? 31:31 Y Jacob respondió, y dijo á Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizá me quitarías por fuerza tus hijas. 31:32 En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Rachêl los había hurtado. 31:33 Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló, y salió de la tienda de Lea, y vino á la tienda de Rachêl. 31:34 Y tomó Rachêl los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda, y no los halló. 31:35 Y ella dijo á su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos. 31:36 Entonces Jacob se enojó, y regañó con Labán; y respondió Jacob y dijo á Labán: ¿ Qué prevaricación es la mía? ¿ cuál es mi pecado, que con tanto ardor has venido en seguimiento mío? 31:37 Pues que has tentado todos mis muebles, ¿ qué has hallado de todas las alhajas de tu casa? Ponlo aquí delante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ambos. 31:38 Estos veinte años he estado contigo: tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas. 31:39 Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías. 31:40 De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos. 31:41 Así he estado veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces. 31:42 Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío: vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y reprendióte anoche.
Aliá 7 · Génesis 31:43–32:2
31:43 Y respondió Labán, y dijo á Jacob: Las hijas son hijas mías, y los hijos, hijos míos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío: ¿ y qué puedo yo hacer hoy á estas mis hijas, ó á sus hijos que ellas han parido? 31:44 Ven pues ahora, y hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y entre ti. 31:45 Entonces Jacob tomó una piedra, y levantóla por título. 31:46 Y dijo Jacob á sus hermanos: Coged piedras. Y tomaron piedras é hicieron un majano; y comieron allí sobre aquel majano. 31:47 Y llamólo Labán Jegar Sahadutha: y lo llamó Jacob Galaad. 31:48 Porque Labán dijo: Este majano es testigo hoy entre mí y entre ti; por eso fué llamado su nombre Galaad; 31:49 Y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehová entre mí y entre ti, cuando nos apartáremos el uno del otro. 31:50 Si afligieres mis hijas, ó si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre mí y entre ti. 31:51 Dijo más Labán á Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título, que he erigido entre mí y ti. 31:52 Testigo sea este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra ti este majano, ni tú pasarás contra mí este majano ni este título, para mal. 31:53 El Dios de Abraham, y el Dios de Nachôr juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre. 31:54 Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó á sus hermanos á comer pan: y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte. 31:55 Y levantóse Labán de mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y retrocedió y volvióse á su lugar. 32:1 Y JACOB se fué su camino, y saliéronle al encuentro ángeles de Dios. 32:2 Y dijo Jacob cuando los vió: El campo de Dios es este: y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim.
✦ Haftará (Profetas)
12:12 ¿ Es Galaad iniquidad? Ciertamente vanidad han sido: en Gilgal sacrificaron bueyes: y aun son sus altares como montones en los surcos del campo. 12:13 Mas Jacob huyó á tierra de Aram, y sirvió Israel por mujer, y por mujer fué pastor. 12:14 Y por profeta hizo subir Jehová á Israel de Egipto, y por profeta fué guardado. Enojado ha Ephraim á Dios con amarguras; por tanto, sus sangres se derramarán sobre él, y su Señor le pagará su oprobio. 13:1 CUANDO Ephraim hablaba, hubo temor; fué ensalzado en Israel; mas pecó en Baal, y murió. 13:2 Y ahora añadieron á su pecado, y de su plata se han hecho según su entendimiento, estatuas de fundición, ídolos, toda obra de artífices; acerca de los cuales dicen á los hombres que sacrifican, que besen los becerros. 13:3 Por tanto serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa; como el tamo que la tempestad arroja de la era, y como el humo que de la chimenea sale. 13:4 Mas yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto: no conocerás pues Dios fuera de mí, ni otro Salvador sino á mí. 13:5 Yo te conocí en el desierto, en tierra seca. 13:6 En sus pastos se hartaron, hartáronse, y ensoberbecióse su corazón: por esta causa se olvidaron de mí. 13:7 Por tanto, yo seré para ellos como león; como un leopardo en el camino los espiaré. 13:8 Como oso que ha perdido los hijos los encontraré, y romperé las telas de su corazón, y allí los devoraré como león: bestia del campo los despedazará. 13:9 Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda. 13:10 ¿ Dónde está tu rey, para que te guarde con todas tus ciudades? ¿ y tus jueces, de los cuales dijiste: Dame rey y príncipes? 13:11 Díte rey en mi furor, y quitélo en mi ira. 13:12 Atada está la maldad de Ephraim; su pecado está guardado. 13:13 Dolores de mujer de parto le vendrán: es un hijo ignorante, que de otra manera no estuviera tanto tiempo en el rompimiento de los hijos. 13:14 De la mano del sepulcro los redimiré, librarélos de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh sepulcro; arrepentimiento será escondido de mis ojos. 13:15 Aunque él fructificará entre los hermanos, vendrá el solano, viento de Jehová, subiendo de la parte del desierto, y secarse ha su vena, y secaráse su manadero: él saqueará el tesoro de todas las preciosas alhajas. 13:16 Samaria será asolada, porque se rebeló contra su Dios: caerán á cuchillo: sus niños serán estrellados, y sus preñadas serán abiertas. 14:1 CONVIÉRTETE, oh Israel, á Jehová tu Dios: porque por tu pecado has caído. 14:2 Tomad con vosotros palabras, y convertíos á Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y daremos becerros de nuestros labios. 14:3 No nos librará Assur; no subiremos sobre caballos, ni nunca más diremos á la obra de nuestras manos: Dioses nuestros: porque en ti el huérfano alcanzará misericordia. 14:4 Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó de ellos. 14:5 Yo seré á Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. 14:6 Extenderse han sus ramos, y será su gloria como la de la oliva, y olerá como el Líbano. 14:7 Volverán, y se sentarán bajo de su sombra: serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid: su olor, como de vino del Líbano. 14:8 Ephraim dirá: ¿ Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y miraré; yo seré á él como la haya verde: de mí será hallado tu fruto. 14:9 ¿ Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son derechos, y los justos andarán por ellos: mas los rebeldes en ellos caerán.
✦ Brit Hadashah (Pacto Renovado)
1:19 Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿ Tú, quién eres? 1:20 Y confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo. 1:21 Y le preguntaron: ¿ Qué pues? ¿ Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿ Eres tú el profeta? Y respondió: No. 1:22 Dijéronle: ¿ Pues quién eres? para que demos respuesta á los que nos enviaron. ¿ Qué dices de ti mismo? 1:23 Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta. 1:24 Y los que habían sido enviados eran de los Fariseos. 1:25 Y preguntáronle, y dijéronle: ¿ Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta? 1:26 Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros ha estado á quien vosotros no conocéis. 1:27 Este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí: del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato. 1:28 Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba. 1:29 El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 1:30 Este es del que dije: Tras mí viene un varón, el cual es antes de mí: porque era primero que yo. 1:31 Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado á Israel, por eso vine yo bautizando con agua. 1:32 Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él. 1:33 Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo. 1:34 Y yo le vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios. 1:35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 1:36 Y mirando á Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. 1:37 Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesús. 1:38 Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguir le, díceles: ¿ Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbí ( que declarado quiere decir Maestro) ¿ dónde moras? 1:39 Díceles: Venid y ved. Vinieron, y vieron donde moraba, y quedáronse con él aquel día: porque era como la hora de las diez. 1:40 Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido. 1:41 Este halló primero á su hermano Simón, y díjole: Hemos hallado al Mesías ( que declarado es, el Cristo). 1:42 Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas ( que quiere decir, Piedra). 1:43 El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual dijo: Sígueme. 1:44 Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro. 1:45 Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 1:46 Y díjole Natanael: ¿ De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven y ve. 1:47 Jesús vió venir á sí á Natanael, y dijo de él: He aquí un verdadero Israelita, en el cual no hay engaño. 1:48 Dícele Natanael: ¿ De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi. 1:49 Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. 1:50 Respondió Jesús y díjole: ¿ Porque te dije, te vi debajo de la higuera, crees? cosas mayores que éstas verás. 1:51 Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre.