Devocional mesiánico

Toldot

תּוֹלְדוֹת

Shabat · 14 de noviembre de 2026

Torá: Génesis 25:19–28:9 · Haftará: Malaquías 1:1–2:7 · Brit Hadashah: Romanos 9:1-13

La porción esta semana

Toldot

Resumen de la porción

Isaac ora por Rebeca, que es estéril, y Jehová responde con un embarazo de mellizos que se combaten en el vientre. Nacen Esaú, el cazador velludo, y Jacob, el hombre de tiendas; Esaú vende su primogenitura por un guisado de lentejas. Isaac repite el ciclo de su padre en Gerar —hambre, engaño sobre su mujer, pozos disputados y un pacto con Abimelech—. La porción cierra con el engaño de Rebeca y Jacob para obtener la bendición paterna, la ira de Esaú, y la huida de Jacob hacia Padan-aram.

El hilo de la parashá

Toda la parashá gira alrededor de una pregunta: ¿quién recibe la promesa, y por qué? Desde el vientre mismo, antes de cualquier obra, Jehová declara en Génesis 25:23 que «el mayor servirá al menor». Esto no es capricho: es la manera en que Dios sostiene su elección lejos de los méritos humanos, algo que se verá con más claridad en el resto de las Escrituras. Esaú, hombre de apetito inmediato, desprecia lo que no puede tocar ni comer —«así menospreció Esaú la primogenitura» (Génesis 25:34)—; Jacob, aunque no exento de engaño, valora lo que solo se recibe por fe y espera. La bendición de Isaac a Jacob en Génesis 27:28-29 y la confirmación en Génesis 28:3-4 muestran que la promesa hecha a Abraham no depende de la primogenitura natural sino de a quién Dios decide entregarla. Los pozos de Isaac —Esek, Sitnah, Rehoboth— son una miniatura del mismo tema: cada disputa por lo que el mundo cree suyo termina cediendo paso al ensanchamiento que solo Jehová da.

La haftará

Malaquías retoma exactamente esta elección, siglos después: «¿No era Esaú hermano de Jacob... y amé á Jacob, y á Esaú aborrecí?» (Malaquías 1:2-3). Pero el profeta no se detiene en la genealogía; la usa como espejo para acusar a los sacerdotes de Israel, herederos de la elección, que ahora ofrecen «pan inmundo» y animales defectuosos sobre el altar (Malaquías 1:7-8). El pueblo escogido repite, en el culto, el mismo desprecio que Esaú mostró por su primogenitura: recibe lo santo y lo trata como cosa común. La haftará convierte a Toldot en advertencia, no en trofeo genealógico.

El Mesías en la porción

Pablo, en Romanos 9, cita directamente Génesis 25:23 y Malaquías 1:2-3 para explicar cómo opera la fidelidad de Dios hacia Israel. Su argumento es preciso: «no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal... permaneciese» (Romanos 9:11-12). La elección de Jacob sobre Esaú es la prueba histórica de que la promesa nunca dependió de la carne ni del orden de nacimiento, sino del llamado de Dios. Por eso Pablo puede decir con dolor genuino que no todo Israel según la carne es Israel según la promesa (Romanos 9:6-8): el mismo patrón de Toldot —hijo de la promesa versus hijo de la carne— es el que determina quién hereda lo que Isaac heredó de Abraham, y en última instancia, de quién desciende el Mesías «según la carne» (Romanos 9:5).

Para la semana

Antes de reclamar una bendición, examina si la valoras como Jacob o la desprecias como Esaú por el hambre del momento. Esta semana, aparta un tiempo para revisar qué ofreces a Dios en tu adoración: si es lo mejor que tienes, o los restos de tu atención.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Génesis 25:19–26:5

25:19 Y estas son las generaciones de Isaac, hijo de Abraham. Abraham engendró á Isaac: 25:20 Y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer á Rebeca, hija de Bethuel Arameo de Padan-aram, hermana de Labán Arameo. 25:21 Y oró Isaac á Jehová por su mujer, que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer. 25:22 Y los hijos se combatían dentro de ella; y dijo: Si es así ¿ para qué vivo yo? Y fué á consultar á Jehová. 25:23 Y respondióle Jehová: Dos gentes hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas: y el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor. 25:24 Y como se cumplieron sus días para parir, he aquí mellizos en su vientre. 25:25 Y salió el primero rubio, y todo él velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. 25:26 Y después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fué llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los parió. 25:27 Y crecieron los niños, y Esaú fué diestro en la caza, hombre del campo: Jacob empero era varón quieto, que habitaba en tiendas. 25:28 Y amó Isaac á Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba á Jacob. 25:29 Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo cansado, 25:30 Dijo á Jacob: Ruégote que me des á comer de eso bermejo, pues estoy muy cansado. Por tanto fué llamado su nombre Edom. 25:31 Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 25:32 Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy á morir; ¿ para qué, pues, me servirá la primogenitura? 25:33 Y dijo Jacob: Júrame lo en este día. Y él le juró, y vendió á Jacob su primogenitura. 25:34 Entonces Jacob dió á Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y levantóse, y fuése. Así menospreció Esaú la primogenitura. 26:1 Y HUBO hambre en la tierra, además de la primera hambre que fué en los días de Abraham: y fuése Isaac á Abimelech rey de los Filisteos, en Gerar. 26:2 Y apareciósele Jehová, y díjole: No desciendas á Egipto: habita en la tierra que yo te diré; 26:3 Habita en esta tierra, y seré contigo, y te bendeciré; porque á ti y á tu simiente daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré á Abraham tu padre: 26:4 Y multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y daré á tu simiente todas estas tierras; y todas las gentes de la tierra serán benditas en tu simiente: 26:5 Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.

Aliá 2 · Génesis 26:6-12

26:6 Habitó, pues, Isaac en Gerar. 26:7 Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del lugar me matarían por causa de Rebeca; porque era de hermoso aspecto. 26:8 Y sucedió que, después que él estuvo allí muchos días, Abimelech, rey de los Filisteos, mirando por una ventana, vió á Isaac que jugaba con Rebeca su mujer. 26:9 Y llamó Abimelech á Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer: ¿ cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. 26:10 Y Abimelech dijo: ¿ Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traído sobre nosotros el pecado. 26:11 Entonces Abimelech mandó á todo el pueblo, diciendo: El que tocare á este hombre ó á su mujer, de cierto morirá. 26:12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año ciento por uno: y bendíjole Jehová.

Aliá 3 · Génesis 26:13-22

26:13 Y el varón se engrandeció, y fué adelantando y engrandeciéndose, hasta hacerse muy poderoso: 26:14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia. 26:15 Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los Filisteos los habían cegado y llenado de tierra. 26:16 Y dijo Abimelech á Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. 26:17 E Isaac se fué de allí; y asentó sus tiendas en el valle de Gerar, y habitó allí. 26:18 Y volvió á abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los Filisteos habían cegado, muerto Abraham; y llamólos por los nombres que su padre los había llamado. 26:19 Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas. 26:20 Y los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra: por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él. 26:21 Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él: y llamó su nombre Sitnah. 26:22 Y apartóse de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él: y llamó su nombre Rehoboth, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehová, y fructificaremos en la tierra.

Aliá 4 · Génesis 26:23-29

26:23 Y de allí subió á Beer-seba. 26:24 Y apareciósele Jehová aquella noche, y dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, que yo soy contigo, y yo te bendeciré, y multiplicaré tu simiente por amor de Abraham mi siervo. 26:25 Y edificó allí un altar, é invocó el nombre de Jehová, y tendió allí su tienda: y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo. 26:26 Y Abimelech vino á él desde Gerar, y Ahuzzath, amigo suyo, y Phicol, capitán de su ejército. 26:27 Y díjoles Isaac: ¿ Por qué venís á mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? 26:28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová es contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre nosotros y ti, y haremos alianza contigo: 26:29 Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz: tú ahora, bendito de Jehová.

Aliá 5 · Génesis 26:30–27:27

26:30 Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron. 26:31 Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; é Isaac los despidió, y ellos se partieron de él en paz. 26:32 Y en aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y diéronle nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Agua hemos hallado. 26:33 Y llamólo Seba: por cuya causa el nombre de aquella ciudad es Beer-seba hasta este día. 26:34 Y cuando Esaú fué de cuarenta años, tomó por mujer á Judith hija de Beeri Hetheo, y á Basemat hija de Elón Hetheo: 26:35 Y fueron amargura de espíritu á Isaac y á Rebeca. 27:1 Y ACONTECIÓ que cuando hubo Isaac envejecido, y sus ojos se ofuscaron quedando sin vista, llamó á Esaú, su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo. Y él respondió: Heme aquí. 27:2 Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte: 27:3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo, y cógeme caza; 27:4 Y hazme un guisado, como yo gusto, y tráeme lo, y comeré; para que te bendiga mi alma antes que muera. 27:5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac á Esaú su hijo: y fuése Esaú al campo para coger la caza que había de traer. 27:6 Entonces Rebeca habló á Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído á tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo: 27:7 Tráeme caza, y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga delante de Jehová antes que yo muera. 27:8 Ahora pues, hijo mío, obedece á mi voz en lo que te mando; 27:9 Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como él gusta; 27:10 Y tú las llevarás á tu padre, y comerá, para que te bendiga antes de su muerte. 27:11 Y Jacob dijo á Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño: 27:12 Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición. 27:13 Y su madre respondió: Hijo mío, sobre mí tu maldición: solamente obedece á mi voz, y ve y tráemelos. 27:14 Entonces él fué, y tomó, y trájolos á su madre: y su madre hizo guisados, como su padre gustaba. 27:15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió á Jacob su hijo menor: 27:16 E hízole vestir sobre sus manos, y sobre la cerviz donde no tenía vello, las pieles de los cabritos de las cabras; 27:17 Y entregó los guisados y el pan que había aderezado, en mano de Jacob su hijo. 27:18 Y él fué á su padre, y dijo: Padre mío: y él respondió: Heme aquí, ¿ quién eres, hijo mío? 27:19 Y Jacob dijo á su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma. 27:20 Entonces Isaac dijo á su hijo: ¿ Cómo es que la hallaste tan presto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí. 27:21 E Isaac dijo á Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú, ó no. 27:22 Y llegóse Jacob á su padre Isaac; y él le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, mas las manos, las manos de Esaú. 27:23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú: y le bendijo. 27:24 Y dijo: ¿ Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy. 27:25 Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la acercó, y comió: trájole también vino, y bebió. 27:26 Y díjole Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo mío. 27:27 Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo como el olor del campo que Jehová ha bendecido:

Aliá 6 · Génesis 27:28–28:4

27:28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto. 27:29 Sírvante pueblos, y naciones se inclinen á ti: sé señor de tus hermanos, e inclínense á ti los hijos de tu madre: malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren. 27:30 Y aconteció, luego que hubo Isaac acabado de bendecir á Jacob, y apenas había salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esaú su hermano vino de su caza. 27:31 E hizo él también guisados, y trajo á su padre, y díjole: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma. 27:32 Entonces Isaac su padre le dijo: ¿ Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú. 27:33 Y estremecióse Isaac con grande estremecimiento, y dijo: ¿ Quién es el que vino aquí, que cogió caza, y me trajo, y comí de todo antes que vinieses? Yo le bendije, y será bendito. 27:34 Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también á mí, padre mío. 27:35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición. 27:36 Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces; alzóse con mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿ No has guardado bendición para mí? 27:37 Isaac respondió y dijo á Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos á todos sus hermanos: de trigo y de vino le he provisto: ¿ qué, pues, te haré á ti ahora, hijo mío? 27:38 Y Esaú respondió á su padre: ¿ No tienes más que una sola bendición, padre mío? bendíceme también á mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. 27:39 Entonces Isaac su padre habló y díjole: He aquí será tu habitación en grosuras de la tierra, y del rocío de los cielos de arriba; 27:40 Y por tu espada vivirás, y á tu hermano servirás: y sucederá cuando te enseñorees, que descargarás su yugo de tu cerviz. 27:41 Y aborreció Esaú á Jacob por la bendición con que le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré á Jacob mi hermano. 27:42 Y fueron dichas á Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor: y ella envió y llamó á Jacob su hijo menor, y díjole: He aquí, Esaú tu hermano se consuela acerca de ti con la idea de matarte. 27:43 Ahora pues, hijo mío, obedece á mi voz; levántate, y húyete á Labán mi hermano, á Harán; 27:44 Y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue; 27:45 Hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y se olvide de lo que le has hecho: yo enviaré entonces, y te traeré de allá: ¿ por qué seré privada de vosotros ambos en un día? 27:46 Y dijo Rebeca á Isaac: Fastidio tengo de mi vida, á causa de las hijas de Heth. Si Jacob toma mujer de las hijas de Heth, como éstas, de las hijas de esta tierra, ¿ para qué quiero la vida? 28:1 ENTONCES Isaac llamó á Jacob, y bendíjolo, y mandóle diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán. 28:2 Levántate, ve á Padan-aram, á casa de Bethuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre. 28:3 Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar, y te multiplique, hasta venir á ser congregación de pueblos; 28:4 Y te dé la bendición de Abraham, y á tu simiente contigo, para que heredes la tierra de tus peregrinaciones, que Dios dió á Abraham.

Aliá 7 · Génesis 28:5-9

28:5 Así envió Isaac á Jacob, el cual fué á Padan-aram, á Labán, hijo de Bethuel Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú. 28:6 Y vió Esaú cómo Isaac había bendecido á Jacob, y le había enviado á Padan-aram, para tomar para sí mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había mandado, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán; 28:7 Y que Jacob había obedecido á su padre y á su madre, y se había ido á Padan-aram. 28:8 Vió asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal á Isaac su padre; 28:9 Y fuése Esaú á Ismael, y tomó para sí por mujer á Mahaleth, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nabaioth, además de sus otras mujeres.

Haftará (Profetas)

1:1 CARGA de la palabra de Jehová contra Israel, por mano de Malaquías. 1:2 Yo os he amado, dice Jehová: y dijisteis: ¿ En qué nos amaste? ¿ No era Esaú hermano de Jacob, dice Jehová, y amé á Jacob, 1:3 Y á Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los chacales del desierto? 1:4 Cuando Edom dijere: Nos hemos empobrecido, mas tornemos á edificar lo arruinado; así ha dicho Jehová de los ejércitos: Ellos edificarán, y yo destruiré: y les llamarán Provincia de impiedad, y, Pueblo contra quien Jehová se airó para siempre. 1:5 Y vuestros ojos lo verán, y diréis: Sea Jehová engrandecido sobre la provincia de Israel. 1:6 El hijo honra al padre, y el siervo á su señor: si pues soy yo padre, ¿ qué es de mi honra? y si soy señor, ¿ qué es de mi temor?, dice Jehová de los ejércitos á vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿ En qué hemos menospreciado tu nombre? 1:7 Que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿ En qué te hemos amancillado? En que decís: La mesa de Jehová es despreciable. 1:8 Y cuando ofrecéis el animal ciego para sacrificar, ¿ no es malo? asimismo cuando ofrecéis el cojo ó el enfermo, ¿ no es malo? Preséntalo pues á tu príncipe: ¿ acaso se agradará de ti, ó le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos. 1:9 Ahora pues, orad á la faz de Dios que tenga piedad de nosotros: esto de vuestra mano vino: ¿ le seréis agradables? dice Jehová de los ejércitos. 1:10 ¿ Quién también hay de vosotros que cierre las puertas ó alumbre mi altar de balde? Yo no recibo contentamiento en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano me será agradable el presente. 1:11 Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las gentes; y en todo lugar se ofrece á mi nombre perfume, y presente limpio: porque grande es mi nombre entre las gentes, dice Jehová de los ejércitos. 1:12 Y vosotros lo habéis profanado cuando decís: Inmunda es la mesa de Jehová; y cuando hablan que su alimento es despreciable. 1:13 Habéis además dicho: ¡ Oh qué trabajo! y lo desechasteis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, ó cojo, ó enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿ Seráme acepto eso de vuestra mano? dice Jehová. 1:14 Maldito el engañoso, que tiene macho en su rebaño, y promete, y sacrifica lo dañado á Jehová: porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es formidable entre las gentes. 2:1 AHORA pues, oh sacerdotes, á vosotros es este mandamiento. 2:2 Si no oyereis, y si no acordareis dar gloria á mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no lo ponéis en vuestro corazón. 2:3 He aquí, yo os daño la sementera, y esparciré el estiércol sobre vuestros rostros, el estiércol de vuestras solemnidades, y con él seréis removidos. 2:4 Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Jehová de los ejércitos. 2:5 Mi pacto fué con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado. 2:6 La ley de verdad estuvo en su boca, é iniquidad no fué hallada en sus labios: en paz y en justicia anduvo conmigo, y á muchos hizo apartar de la iniquidad. 2:7 Porque los labios de los sacerdotes han de guardar la sabiduría, y de su boca buscarán la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

9:1 VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo, 9:2 Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. 9:3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; 9:4 Que son israelitas, de los cuales es la adopción, y la gloria, y el pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas; 9:5 Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. 9:6 No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que son de Israel son Israelitas; 9:7 Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te será llamada simiente. 9:8 Quiere decir: No los que son hijos de la carne, éstos son los hijos de Dios; mas los que son hijos de la promesa, son contados en la generación. 9:9 Porque la palabra de la promesa es esta: Como en este tiempo vendré, y tendrá Sara un hijo. 9:10 Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre, 9:11 ( Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;) 9:12 Le fué dicho que el mayor serviría al menor. 9:13 Como está escrito: A Jacob amé, mas á Esaú aborrecí.