Devocional mesiánico

Mishpatim

מִשְׁפָּטִים

Shabat · 6 de febrero de 2027

Torá: Éxodo 21:1–24:18 · Haftará: Jeremías 34:8-22; Jeremías 33:25-26 · Brit Hadashah: Mateo 5:38-42; Mateo 17:1-13

La porción esta semana

Resumen de la porción

Mishpatim reúne un cuerpo extenso de leyes civiles: los derechos del siervo hebreo, la responsabilidad por daños causados por personas y animales, la restitución del hurto, la protección del extranjero, la viuda y el huérfano, y las leyes sobre préstamos y prendas. La porción cierra con la escena central del Sinaí: Moisés lee el libro del pacto, el pueblo responde «haremos y obedeceremos» (Éxodo 24:7), la sangre es rociada sobre el altar y el pueblo, y Moisés sube al monte donde la nube y la gloria de YHVH permanecen cuarenta días.

El hilo de la parashá

Mishpatim significa «juicios», y lo notable es dónde comienza esta lista: no con el santuario ni el sacerdocio, sino con el siervo hebreo (Éxodo 21:2). El pacto sinaítico, apenas sellado en el capítulo anterior con la voz de Dios en el fuego, se traduce inmediatamente en cómo un hombre trata a otro hombre en su casa, en su campo, en su bolsillo. La ley no flota sobre la vida cotidiana; se hunde en ella. Por eso el siervo que ama a su amo y prefiere quedarse para siempre lleva la oreja horadada junto al poste (Éxodo 21:5-6): una marca voluntaria de pertenencia, no de opresión.

Ese mismo hilo —el pacto hecho carne en la práctica— culmina en Éxodo 24. Moisés no solo transmite palabras; toma sangre, la esparce sobre el altar y sobre el pueblo, y declara: «He aquí la sangre de la alianza que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas» (Éxodo 24:8). El mishpat y la sangre del pacto son inseparables: la justicia hacia el prójimo es la prueba de que el pacto con Dios es real.

La haftará

Jeremías 34 toma precisamente la ley del siervo hebreo de Éxodo 21:2 y muestra su traición histórica. Sedequías y el pueblo promulgan libertad «según la palabra» (Jeremías 34:8-10), pero luego se arrepienten y vuelven a esclavizar a sus hermanos (Jeremías 34:11,16). El profeta no inventa un pecado nuevo: expone la ruptura de un mishpat específico que Dios ya había dado en el Sinaí. Y sin embargo, la haftará no termina en juicio: Jeremías 33:25-26 sostiene que el pacto de Dios con la simiente de David es tan firme como el orden del día y la noche. La infidelidad de Israel al mishpat no anula la fidelidad de Dios al pacto.

El Mesías en la porción

Cuando Yeshua cita «ojo por ojo, y diente por diente» (Mateo 5:38, tomado literalmente de Éxodo 21:24) no abroga el mishpat; revela su propósito último. La ley de restitución en Mishpatim limita la venganza, impide que el agravio se multiplique sin medida. Yeshua lleva esa misma lógica hasta su raíz: la que impidió la escalada de violencia. No resistir al mal, dar la capa, caminar la segunda milla (Mateo 5:39-41) es el mishpat llevado a su intención original, encarnado en Aquel que, como el siervo de Éxodo 21:5-6, ama tanto a su Amo que permanece voluntariamente atado, para siempre, al servicio del pacto.

Y en el monte de la Transfiguración se repite la escena del Sinaí: una nube cubre a los que están en la cumbre (Mateo 17:5, cf. Éxodo 24:15-16), y una voz habla desde ella. Pero en el Sinaí la voz entregó tablas de piedra; en este monte la voz señala a una Persona: «Este es mi Hijo amado... á él oíd» (Mateo 17:5). Moisés mismo está presente, pero ya no como mediador final: el pacto escrito en piedra encuentra su cumplimiento en el Hijo a quien hay que oír.

Para la semana

Toma una sola ley concreta de Mishpatim —el trato al extranjero, la prenda devuelta antes del atardecer, la ayuda al enemigo con su animal caído (Éxodo 22:26; 23:4-5)— y aplícala literalmente esta semana en una relación real. El mishpat no se medita; se practica con las manos.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Éxodo 21:1-19

21:1 Y ESTOS son los derechos que les propondrás. 21:2 Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas el séptimo saldrá horro de balde. 21:3 Si entró solo, solo saldrá: si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. 21:4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos ó hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. 21:5 Y si el siervo dijere: Yo amo á mi señor, á mi mujer y á mis hijos, no saldré libre: 21:6 Entonces su amo lo hará llegar á los jueces, y harále llegar á la puerta ó al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre. 21:7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá como suelen salir los siervos. 21:8 Si no agradare á su señor, por lo cual no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate, y no la podrá vender á pueblo extraño cuando la desechare. 21:9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas. 21:10 Si le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el débito conyugal. 21:11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin dinero. 21:12 El que hiriere á alguno, haciéndole así morir, él morirá. 21:13 Mas el que no armó asechanzas, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te señalaré lugar al cual ha de huir. 21:14 Además, si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo, y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera. 21:15 Y el que hiriere á su padre ó á su madre, morirá. 21:16 Asimismo el que robare una persona, y la vendiere, ó se hallare en sus manos, morirá. 21:17 Igualmente el que maldijere á su padre ó á su madre, morirá. 21:18 Además, si algunos riñeren, y alguno hiriere á su prójimo con piedra ó con el puño, y no muriere, pero cayere en cama; 21:19 Si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, entonces será el que le hirió absuelto: solamente le satisfará lo que estuvo parado, y hará que le curen.

Aliá 2 · Éxodo 21:20–22:3

21:20 Y si alguno hiriere á su siervo ó á su sierva con palo, y muriere bajo de su mano, será castigado: 21:21 Mas si durare por un día ó dos, no será castigado, porque su dinero es. 21:22 Si algunos riñeren, é hiriesen á mujer preñada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, será penado conforme á lo que le impusiere el marido de la mujer y juzgaren los árbitros. 21:23 Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, 21:24 Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 21:25 Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe. 21:26 Y cuando alguno hiriere el ojo de su siervo, ó el ojo de su sierva, y lo entortare, darále libertad por razón de su ojo. 21:27 Y si sacare el diente de su siervo, ó el diente de su sierva, por su diente le dejará ir libre. 21:28 Si un buey acorneare hombre ó mujer, y de resultas muriere, el buey será apedreado, y no se comerá su carne; mas el dueño del buey será absuelto. 21:29 Pero si el buey era acorneador desde ayer y antes de ayer, y á su dueño le fué hecho requerimiento, y no lo hubiere guardado, y matare hombre ó mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño. 21:30 Si le fuere impuesto rescate, entonces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto. 21:31 Haya acorneado hijo, ó haya acorneado hija, conforme á este juicio se hará con él. 21:32 Si el buey acorneare siervo ó sierva, pagará treinta siclos de plata su señor, y el buey será apedreado. 21:33 Y si alguno abriere hoyo, ó cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey ó asno, 21:34 El dueño de la cisterna pagará el dinero, resarciendo á su dueño, y lo que fué muerto será suyo. 21:35 Y si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo, y éste muriere, entonces venderán el buey vivo, y partirán el dinero de él, y también partirán el muerto. 21:36 Mas si era notorio que el buey era acorneador de ayer y antes de ayer, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el muerto será suyo. 22:1 CUANDO alguno hurtare buey ú oveja, y le degollare ó vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. 22:2 Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que le hirió no será culpado de su muerte. 22:3 Si el sol hubiere sobre él salido, el matador será reo de homicidio: el ladrón habrá de restituir cumplidamente; si no tuviere, será vendido por su hurto.

Aliá 3 · Éxodo 22:4-26

22:4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, sea buey ó asno ú oveja vivos, pagará el duplo. 22:5 Si alguno hiciere pacer campo ó viña, y metiere su bestia, y comiere la tierra de otro, de lo mejor de su tierra y de lo mejor de su viña pagará. 22:6 Cuando rompiere un fuego, y hallare espinas, y fuere quemado montón, ó haza, ó campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado. 22:7 Cuando alguno diere á su prójimo plata ó alhajas á guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón se hallare, pagará el doble. 22:8 Si el ladrón no se hallare, entonces el dueño de la casa será presentado á los jueces, para ver si ha metido su mano en la hacienda de su prójimo. 22:9 Sobre todo negocio de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando uno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagará el doble á su prójimo. 22:10 Si alguno hubiere dado á su prójimo asno, ó buey, ú oveja, ó cualquier otro animal á guardar, y se muriere, ó se perniquebrare, ó fuere llevado sin verlo nadie; 22:11 Juramento de Jehová tendrá lugar entre ambos de que no echó su mano á la hacienda de su prójimo: y su dueño lo aceptará, y el otro no pagará. 22:12 Mas si le hubiere sido hurtado, resarcirá á su dueño. 22:13 Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, traerle ha testimonio, y no pagará lo arrebatado. 22:14 Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su prójimo, y fuere estropeada ó muerta, ausente su dueño, deberá pagar la. 22:15 Si el dueño estaba presente, no la pagará. Si era alquilada, él vendrá por su alquiler. 22:16 Y si alguno engañare á alguna doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer. 22:17 Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme al dote de las vírgenes. 22:18 A la hechicera no dejarás que viva. 22:19 Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia, morirá. 22:20 El que sacrificare á dioses, excepto á sólo Jehová, será muerto. 22:21 Y al extranjero no engañarás, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto. 22:22 A ninguna viuda ni huérfano afligiréis. 22:23 Que si tú llegas á afligirle, y él á mí clamare, ciertamente oiré yo su clamor; 22:24 Y mi furor se encenderá, y os mataré á cuchillo, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos. 22:25 Si dieres á mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura. 22:26 Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, á puestas del sol se lo volverás:

Aliá 4 · Éxodo 22:27–23:5

22:27 Porque sólo aquello es su cubierta, es aquél el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y será que cuando él á mí clamare, yo entonces le oiré, porque soy misericordioso. 22:28 No denostarás á los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo. 22:29 No dilatarás la primicia de tu cosecha, ni de tu licor: me darás el primogénito de tus hijos. 22:30 Así harás con el de tu buey y de tu oveja: siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás. 22:31 Y habéis de serme varones santos: y no comeréis carne arrebatada de las fieras en el campo; á los perros la echaréis. 23:1 NO admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso. 23:2 No seguirás á los muchos para mal hacer; ni responderás en litigio inclinándote á los más para hacer agravios; 23:3 Ni al pobre distinguirás en su causa. 23:4 Si encontrares el buey de tu enemigo ó su asno extraviado, vuelve á llevárselo. 23:5 Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿ le dejarás entonces desamparado? Sin falta ayudarás con él á levantarlo.

Aliá 5 · Éxodo 23:6-19

23:6 No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito. 23:7 De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío. 23:8 No recibirás presente; porque el presente ciega á los que ven, y pervierte las palabras justas. 23:9 Y no angustiarás al extranjero: pues vosotros sabéis cómo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. 23:10 Seis años sembrarás tu tierra, y allegarás su cosecha: 23:11 Mas el séptimo la dejarás vacante y soltarás, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comerán las bestias del campo; así harás de tu viña y de tu olivar. 23:12 Seis días harás tus negocios, y al séptimo día holgarás, á fin que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero. 23:13 Y en todo lo que os he dicho seréis avisados. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca. 23:14 Tres veces en el año me celebraréis fiesta. 23:15 La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib; porque en él saliste de Egipto: y ninguno comparecerá vacío delante de mí: 23:16 También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores que hubieres sembrado en el campo; y la fiesta de la cosecha á la salida del año, cuando habrás recogido tus labores del campo. 23:17 Tres veces en el año parecerá todo varón tuyo delante del Señor Jehová. 23:18 No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio; ni el sebo de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana. 23:19 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás á la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito con la leche de su madre.

Aliá 6 · Éxodo 23:20-25

23:20 He aquí yo envío el Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. 23:21 Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él. 23:22 Pero si en verdad oyeres su voz, é hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo á tus enemigos, y afligiré á los que te afligieren. 23:23 Porque mi Angel irá delante de ti, y te introducirá al Amorrheo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Cananeo, y al Heveo, y al Jebuseo, á los cuales yo haré destruir. 23:24 No te inclinarás á sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrantarás enteramente sus estatuas. 23:25 Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

Aliá 7 · Éxodo 23:26–24:18

23:26 No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo cumpliré el número de tus días. 23:27 Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré á todo pueblo donde tú entrares, y te daré la cerviz de todos tus enemigos. 23:28 Yo enviaré la avispa delante de ti, que eche fuera al Heveo, y al Cananeo, y al Hetheo, de delante de ti: 23:29 No los echaré de delante de ti en un año, porque no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las bestias del campo. 23:30 Poco á poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes la tierra por heredad. 23:31 Y yo pondré tu término desde el mar Bermejo hasta la mar de Palestina, y desde el desierto hasta el río: porque pondré en vuestras manos los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti. 23:32 No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. 23:33 En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo á sus dioses: porque te será de tropiezo. 24:1 Y DIJO á Moisés: Sube á Jehová, tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaréis desde lejos. 24:2 Mas Moisés sólo se llegará á Jehová; y ellos no se lleguen cerca, ni suba con él el pueblo. 24:3 Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todos los derechos: y todo el pueblo respondió á una voz, y dijeron: Ejecutaremos todas las palabras que Jehová ha dicho. 24:4 Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová, y levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel. 24:5 Y envió á los mancebos de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos, y sacrificaron pacíficos á Jehová, becerros. 24:6 Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y púsola en tazones, y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar. 24:7 Y tomó el libro de la alianza, y leyó á oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos. 24:8 Entonces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas. 24:9 Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; 24:10 Y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno. 24:11 Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel: y vieron á Dios, y comieron y bebieron. 24:12 Entonces Jehová dijo á Moisés: Sube á mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarlos. 24:13 Y levantóse Moisés, y Josué su ministro; y Moisés subió al monte de Dios. 24:14 Y dijo á los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos á vosotros: y he aquí Aarón y Hur están con vosotros: el que tuviere negocios, lléguese á ellos. 24:15 Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. 24:16 Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días: y al séptimo día llamó á Moisés de en medio de la nube. 24:17 Y el parecer de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, á los ojos de los hijos de Israel. 24:18 Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte: y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.

Haftará (Profetas)

34:8 Palabra que fué á Jeremías de Jehová, después que Sedechîas hizo concierto con todo el pueblo en Jerusalem, para promulgarles libertad: 34:9 Que cada uno dejase su siervo, y cada uno su sierva, hebreo y hebrea, libres; que ninguno usase de los Judíos su hermanos como de siervos. 34:10 Y como oyeron todos los príncipes, y todo el pueblo que habían venido en el concierto de dejar cada uno su siervo y cada uno su sierva libres, que ninguno usase más de ellos como de siervos, obedecieron, y dejáronlos. 34:11 Mas después se arrepintieron, é hicieron tornar los siervos y las siervas que habían dejado libres, y sujetáronlos por siervos y por siervas. 34:12 Y fué palabra de Jehová á Jeremías, de parte de Jehová, diciendo: 34:13 Así dice Jehová Dios de Israel: Yo hice pacto con vuestros padres el día que los saqué de tierra de Egipto, de casa de siervos, diciendo: 34:14 Al cabo de siete años dejaréis cada uno á su hermano hebreo que te fuere vendido; te servirá pues seis años, y lo enviarás libre de ti: mas vuestros padres no me oyeron, ni inclinaron su oído. 34:15 Y vosotros os habíais hoy convertido, y hecho lo recto delante de mis ojos, anunciando cada uno libertad á su prójimo; y habíais hecho concierto en mi presencia, en la casa sobre la cual es invocado mi nombre: 34:16 Pero os habéis vuelto y profanado mi nombre, y habéis tornado á tomar cada uno su siervo y cada uno su sierva, que habíais dejado libres á su voluntad; y los habéis sujetado á seros siervos y siervas. 34:17 Por tanto, así ha dicho Jehová: Vosotros no me habéis oído en promulgar cada uno libertad á su hermano, y cada uno á su compañero: he aquí que yo os promulgo libertad, dice Jehová, á cuchillo y á pestilencia y á hambre; y os pondré en remoción á todos los reinos de la tierra. 34:18 Y entregaré á los hombres que traspasaron mi pacto, que no han llevado á efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas: 34:19 A los príncipes de Judá y á los príncipes de Jerusalem, á los eunucos y á los sacerdotes, y á todo el pueblo de la tierra, que pasaron entre las partes del becerro, 34:20 Entregarélos en mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su alma; y sus cuerpos muertos serán para comida de las aves del cielo, y de las bestias de la tierra. 34:21 Y á Sedechîas rey de Judá, y á sus príncipes, entregaré en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan su alma, y en mano del ejército del rey de Babilonia, que se fueron de vosotros. 34:22 He aquí, mandaré yo, dice Jehová, y harélos volver á esta ciudad, y pelearán contra ella, y la tomarán, y la abrasarán á fuego; y reduciré á soledad las ciudades de Judá, hasta no quedar morador.

33:25 Así ha dicho Jehová: Si no permaneciere mi concierto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra, 33:26 También desecharé la simiente de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su simiente quien sea señor sobre la simiente de Abraham, de Isaac, y de Jacob. Porque haré volver su cautividad, y tendré de ellos misericordia.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

5:38 Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente. 5:39 Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra; 5:40 Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa; 5:41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos. 5:42 Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.

17:1 Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto: 17:2 Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz. 17:3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. 17:4 Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías. 17:5 Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid. 17:6 Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera. 17:7 Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. 17:8 Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús. 17:9 Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos. 17:10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿ Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero? 17:11 Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas. 17:12 Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos. 17:13 Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista.