Devocional mesiánico

Matot

מַטּוֹת

Torá: Números 30:1–32:42 · Haftará: Jeremías 1:1–2:3 · Brit Hadashah: Mateo 5:33-37

La porción esta semana

Resumen de la porción

Matot abre con las leyes sobre los votos (nedarim) y su peso distinto según quien los pronuncia. Luego narra la guerra de venganza contra Madián, ordenada por Dios y ejecutada por Israel, con el reparto minucioso del botín entre los que combatieron y la congregación. Cierra con la petición de Rubén y Gad de asentarse en Transjordania, y el pacto que hacen con Moisés: cruzarán armados y no volverán a sus casas hasta que la promesa se cumpla.

El hilo de la parashá

Lo que recorre las tres aliyot es el peso de lo que sale de la boca. Números 30:2 lo declara sin rodeos: «no violará su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca». Un voto liga el alma; no es aire, es obligación viva. La guerra contra Madián es, en cierto sentido, la ejecución de una palabra divina — «Haz la venganza de los hijos de Israel» (31:2) — que Israel cumple al pie de la letra, incluyendo la purificación posterior, porque incluso la victoria ordenada requiere ser tratada con cuidado ritual, no con jactancia.

El clímax del tema llega con Rubén y Gad. Moisés no les exige un juramento formal: les basta con que ellos mismos digan «haced lo que ha salido de vuestra boca» (32:24), y ellos responden: «Tus siervos harán como mi señor ha mandado» (32:25), «Haremos lo que Jehová ha dicho» (32:31). La palabra dada se convierte en heredad: solo poseerán Galaad si cumplen lo prometido. La parashá entera enseña que en Israel la boca no es un instrumento retórico: es el lugar donde el alma queda atada, para bien o para juicio.

La haftará

Jeremías es llamado con un lenguaje que hace eco directo de Números 30: Dios pone palabras «en su boca» (1:9) y le advierte que no podrá desdecirse — «no temas delante de ellos... para que no te haga yo quebrantar delante de ellos» (1:17). Así como el voto de un hombre queda firme sin necesidad de que otro lo anule, la palabra puesta en Jeremías queda firme porque Dios mismo la respalda: «apresuro mi palabra para ponerla por obra» (1:12). Y cuando Dios recuerda a Israel «el amor de tu desposorio» (2:2), usa precisamente el lenguaje de ligadura matrimonial que Números 30 regula para la mujer casada: la relación con Dios misma está descrita como un voto sostenido.

El Mesías en la porción

Números 30 construye un sistema donde el voto puede ser confirmado o anulado por otro — el padre, el marido — según oiga y calle o hable. Es una estructura que reconoce cuán frágil es la palabra humana, necesitada de un tercero que la sostenga o la libere. Yeshúa, en Mateo 5:33-37, no abole esa seriedad del voto: la intensifica hasta quitarle el andamiaje. «No juréis en ninguna manera... mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no» (5:34, 37). Ya no se trata de fórmulas que ligan el alma bajo amenaza de juicio, sino de una integridad tal que la palabra no necesite refuerzo externo para ser firme.

Ahí está el cumplimiento del gesto de Rubén y Gad: ellos prometieron sin necesidad de juramento ceremonial, y su «sí» bastó — «haced lo que ha salido de vuestra boca» (32:24). Yeshúa toma esa misma llanura de palabra y la hace norma para todo discípulo: no la multiplicación de juramentos sagrados, sino un hablar tan íntegro que el simple sí sea inquebrantable.

Para la semana

Antes de prometer algo — a Dios, a tu comunidad, a tu familia — pregúntate si estás dispuesto a que ese «sí» quede firme sin necesidad de repetirlo con más peso del que ya tiene. Esta semana, cumple una palabra pequeña que ya diste y que has postergado, como acto concreto de que tu boca no habla en vano.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Números 30:1-16

30:1 Y habló Moisés á los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado. 30:2 Cuando alguno hiciere voto á Jehová, ó hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca. 30:3 Mas la mujer, cuando hiciere voto á Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su mocedad; 30:4 Si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare á ello, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será. 30:5 Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus obligaciones, con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre le vedó. 30:6 Empero si fuere casada, é hiciere votos, ó pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma; 30:7 Si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare á ello, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será. 30:8 Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y Jehová lo perdonará. 30:9 Mas todo voto de viuda, ó repudiada, con que ligare su alma, será firme. 30:10 Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento, 30:11 Si su marido oyó, y calló á ello, y no le vedó; entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será. 30:12 Mas si su marido los anuló el día que los oyó; todo lo que salió de sus labios cuanto á sus votos, y cuanto á la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará. 30:13 Todo voto, ó todo juramento obligándose á afligir el alma, su marido lo confirmará, ó su marido lo anulará. 30:14 Empero si su marido callare á ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella: confirmólas, por cuanto calló á ello el día que lo oyó. 30:15 Mas si las anulare después de haberlas oído, entonces él llevará el pecado de ella. 30:16 Estas son las ordenanzas que Jehová mandó á Moisés entre el varón y su mujer, entre el padre y su hija, durante su mocedad en casa de su padre.

Aliá 2 · Números 31:1-12

31:1 Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo: 31:2 Haz la venganza de los hijos de Israel sobre los Madianitas; después serás recogido á tus pueblos. 31:3 Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, é irán contra Madián, y harán la venganza de Jehová en Madián. 31:4 Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel, enviaréis á la guerra. 31:5 Así fueron dados de los millares de Israel, mil por cada tribu, doce mil á punto de guerra. 31:6 Y Moisés los envió á la guerra: mil de cada tribu envió: y Phinees, hijo de Eleazar sacerdote, fué á la guerra con los santos instrumentos, con las trompetas en su mano para tocar. 31:7 Y pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó á Moisés, y mataron á todo varón. 31:8 Mataron también, entre los muertos de ellos, á los reyes de Madián: Evi, y Recem, y Zur, y Hur, y Reba, cinco reyes de Madián: á Balaam también, hijo de Beor, mataron á cuchillo. 31:9 Y llevaron cautivas los hijos de Israel las mujeres de los Madianitas, y sus chiquitos y todas sus bestias, y todos sus ganados; y arrebataron toda su hacienda. 31:10 Y abrasaron con fuego todas sus ciudades, aldeas y castillos. 31:11 Y tomaron todo el despojo, y toda la presa, así de hombres como de bestias. 31:12 Y trajeron á Moisés, y á Eleazar el sacerdote, y á la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y la presa y los despojos, al campo en los llanos de Moab, que están junto al Jordán de Jericó.

Aliá 3 · Números 31:13-24

31:13 Y salieron Moisés y Eleazar el sacerdote, y todos los príncipes de la congregación, á recibirlos fuera del campo. 31:14 Y enojóse Moisés contra los capitanes del ejército, contra los tribunos y centuriones que volvían de la guerra; 31:15 Y díjoles Moisés: ¿ Todas las mujeres habéis reservado? 31:16 He aquí ellas fueron á los hijos de Israel, por consejo de Balaam, para causar prevaricación contra Jehová en el negocio de Peor; por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. 31:17 Matad pues ahora todos los varones entre los niños: matad también toda mujer que haya conocido varón carnalmente. 31:18 Y todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido ayuntamiento de varón, os reservaréis vivas. 31:19 Y vosotros quedaos fuera del campo siete días: y todos los que hubieren matado persona, y cualquiera que hubiere tocado muerto, os purificaréis al tercero y al séptimo día, vosotros y vuestros cautivos. 31:20 Asimismo purificaréis todo vestido, y toda prenda de pieles, y toda obra de pelos de cabra, y todo vaso de madera. 31:21 Y Eleazar el sacerdote dijo á los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha mandado á Moisés: 31:22 Ciertamente el oro, y la plata, metal, hierro, estaño, y plomo, 31:23 Todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse: mas haréis pasar por agua todo lo que no aguanta el fuego. 31:24 Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día, y así seréis limpios; y después entraréis en el campo.

Aliá 4 · Números 31:25-41

31:25 Y Jehová habló á Moisés, diciendo: 31:26 Toma la cuenta de la presa que se ha hecho, así de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y las cabezas de los padres de la congregación: 31:27 Y partirás por mitad la presa entre los que pelearon, los que salieron á la guerra, y toda la congregación. 31:28 Y apartarás para Jehová el tributo de los hombres de guerra, que salieron á la guerra: de quinientos uno, así de las personas como de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas: 31:29 De la mitad de ellos lo tomarás; y darás á Eleazar el sacerdote la ofrenda de Jehová. 31:30 Y de la mitad perteneciente á los hijos de Israel tomarás uno de cincuenta, de las personas, de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas, de todo animal; y los darás á los Levitas, que tienen la guarda del tabernáculo de Jehová. 31:31 E hicieron Moisés y Eleazar el sacerdote como Jehová mandó á Moisés. 31:32 Y fué la presa, el resto de la presa que tomaron los hombres de guerra, seiscientas y setenta y cinco mil ovejas, 31:33 Y setenta y dos mil bueyes, 31:34 Y setenta y un mil asnos; 31:35 Y en cuanto á personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de varón, en todas treinta y dos mil. 31:36 Y la mitad, la parte de los que habían salido á la guerra, fué el número de trescientas treinta y siete mil y quinientas ovejas. 31:37 Y el tributo para Jehová de las ovejas, fué seiscientas setenta y cinco. 31:38 Y de los bueyes, treinta y seis mil: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y dos. 31:39 Y de los asnos, treinta mil y quinientos: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y uno. 31:40 Y de las personas, diez y seis mil: y de ellas el tributo para Jehová, treinta y dos personas. 31:41 Y dió Moisés el tributo, por elevada ofrenda á Jehová, á Eleazar el sacerdote, como Jehová lo mandó á Moisés.

Aliá 5 · Números 31:42-54

31:42 Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés de los hombres que habían ido á la guerra; 31:43 ( La mitad para la congregación fué: de las ovejas, trescientas treinta y siete mil y quinientas; 31:44 Y de los bueyes, treinta y seis mil; 31:45 Y de los asnos, treinta mil y quinientos; 31:46 Y de las personas, diez y seis mil:) 31:47 De la mitad, pues, para los hijos de Israel tomó Moisés uno de cada cincuenta, así de las personas como de los animales, y diólos á los Levitas, que tenían la guarda del tabernáculo de Jehová; como Jehová lo había mandado á Moisés. 31:48 Y llegaron á Moisés los jefes de los millares de aquel ejército, los tribunos y centuriones; 31:49 Y dijeron á Moisés: Tus siervos han tomado razón de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros. 31:50 Por lo cual hemos ofrecido á Jehová ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, vasos de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos, y cadenas, para hacer expiación por nuestras almas delante de Jehová. 31:51 Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, alhajas, todas elaboradas. 31:52 Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron á Jehová de los tribunos y centuriones, fué diez y seis mil setecientos y cincuenta siclos. 31:53 Los hombres del ejército habían pillado cada uno para sí. 31:54 Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar, el oro de los tribunos y centuriones, y trajéronlo al tabernáculo del testimonio, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehová.

Aliá 6 · Números 32:1-19

32:1 Y LOS hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían una muy grande muchedumbre de ganado; los cuales viendo la tierra de Jazer y de Galaad, parecióles el país lugar de ganado. 32:2 Y vinieron los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron á Moisés, y á Eleazar el sacerdote, y á los príncipes de la congregación, diciendo: 32:3 Ataroth, y Dibón, y Jazer, y Nimra, y Hesbón, y Eleale, y Sabán, y Nebo, y Beón, 32:4 La tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado. 32:5 Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dése esta tierra á tus siervos en heredad, y no nos hagas pasar el Jordán. 32:6 Y respondió Moisés á los hijos de Gad y á los hijos de Rubén: ¿ Vendrán vuestros hermanos á la guerra, y vosotros os quedaréis aquí? 32:7 ¿ Y por qué prevenís el ánimo de los hijos de Israel, para que no pasen á la tierra que les ha dado Jehová? 32:8 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra. 32:9 Que subieron hasta la arroyada de Escol, y después que vieron la tierra, preocuparon el ánimo de los hijos de Israel, para que no viniesen á la tierra que Jehová les había dado. 32:10 Y el furor de Jehová se encendió entonces, y juró diciendo: 32:11 Que no verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra por la cual juré á Abraham, Isaac, y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; 32:12 Excepto Caleb, hijo de Jephone Cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová. 32:13 Y el furor de Jehová se encendió en Israel, é hízolos andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fué acabada toda aquella generación, que había hecho mal delante de Jehová. 32:14 Y he aquí vosotros habéis sucedido en lugar de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir aún á la ira de Jehová contra Israel. 32:15 Si os volviereis de en pos de él, él volverá otra vez á dejaros en el desierto, y destruiréis á todo este pueblo. 32:16 Entonces ellos se llegaron á él y dijeron: Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros niños; 32:17 Y nosotros nos armaremos, é iremos con diligencia delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar: y nuestros niños quedarán en ciudades fuertes á causa de los moradores del país. 32:18 No volveremos á nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad. 32:19 Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad de estotra parte del Jordán al oriente.

Aliá 7 · Números 32:20-42

32:20 Entonces les respondió Moisés: Si lo hiciereis así, si os apercibiereis para ir delante de Jehová á la guerra, 32:21 Y pasareis todos vosotros armados el Jordán delante de Jehová, hasta que haya echado á sus enemigos de delante de sí, 32:22 Y sea el país sojuzgado delante de Jehová; luego volveréis, y seréis libres de culpa para con Jehová, y para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad delante de Jehová. 32:23 Mas si así no lo hiciereis, he aquí habréis pecado á Jehová; y sabed que os alcanzará vuestro pecado. 32:24 Edificaos ciudades para vuestros niños, y majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha salido de vuestra boca. 32:25 Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén á Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado. 32:26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados, y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad; 32:27 Y tus siervos, armados todos de guerra, pasarán delante de Jehová á la guerra, de la manera que mi señor dice. 32:28 Entonces los encomendó Moisés á Eleazar el sacerdote, y á Josué hijo de Nun, y á los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel. 32:29 Y díjoles Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén, pasaren con vosotros el Jordán, armados todos de guerra delante de Jehová, luego que el país fuere sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de Galaad en posesión: 32:30 Mas si no pasaren armados con vosotros, entonces tendrán posesión entre vosotros en la tierra de Canaán. 32:31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron, diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho á tus siervos. 32:32 Nosotros pasaremos armados delante de Jehová á la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será de esta parte del Jordán. 32:33 Así les dió Moisés á los hijos de Gad y á los hijos de Rubén, y á la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de Sehón rey Amorrheo, y el reino de Og rey de Basán, la tierra con sus ciudades y términos, las ciudades del país alrededor. 32:34 Y los hijos de Gad edificaron á Dibón, y á Ataroth, y á Aroer, 32:35 Y á Atroth-sophan, y á Jazer, y á Jogbaa, 32:36 Y á Beth-nimra, y á Betharán: ciudades fuertes, y también majadas para ovejas. 32:37 Y los hijos de Rubén edificaron á Hesbón, y á Eleale, y á Kiriathaim, 32:38 Y á Nebo, y á Baal-meón, ( mudados los nombres), y á Sibma: y pusieron nombres á las ciudades que edificaron. 32:39 Y los hijos de Machîr hijo de Manasés fueron á Galaad, y tomáronla, y echaron al Amorrheo que estaba en ella. 32:40 Y Moisés dió Galaad á Machîr hijo de Manasés, el cual habitó en ella. 32:41 También Jair hijo de Manasés fué y tomó sus aldeas, y púsoles por nombre Havoth-jair. 32:42 Asimismo Noba fué y tomó á Kenath y sus aldeas, y llamóle Noba, conforme á su nombre.

Haftará (Profetas)

1:1 LAS palabras de Jeremías hijo de Hilcías, de los sacerdotes que estuvieron en Anathoth, en tierra de Benjamín. 1:2 La palabra de Jehová que fué á él en los días de Josías hijo de Amón, rey de Judá, en el año décimotercio de su reinado. 1:3 Fué asimismo en días de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, hasta el fin del año undécimo de Sedechîas hijo de Josías, rey de Judá, hasta la cautividad de Jerusalem en el mes quinto. 1:4 Fué pues palabra de Jehová á mí, diciendo: 1:5 Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes. 1:6 Y yo dije: ¡ Ah! ¡ ah! ¡ Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. 1:7 Y díjome Jehová: No digas, soy niño; porque á todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mandaré. 1:8 No temas delante de ellos, porque contigo soy para librarte, dice Jehová. 1:9 Y extendió Jehová su mano, y tocó sobre mi boca; y díjome Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. 1:10 Mira que te he puesto en este día sobre gentes y sobre reinos, para arrancar y para destruir, y para arruinar y para derribar, y para edificar y para plantar. 1:11 Y la palabra de Jehová fué á mí, diciendo: ¿ Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Yo veo una vara de almendro. 1:12 Y díjome Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra. 1:13 Y fué á mí palabra de Jehová segunda vez, diciendo: ¿ Qué ves tú? Y dije: Yo veo una olla que hierve; y su haz está de la parte del aquilón. 1:14 Y díjome Jehová: Del aquilón se soltará el mal sobre todos los moradores de la tierra. 1:15 Porque he aquí que yo convoco todas las familias de los reinos del aquilón, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su asiento á la entrada de las puertas de Jerusalem, y junto á todos sus muros en derredor, y en todas las ciudades de Judá. 1:16 Y á causa de toda su malicia, proferiré mis juicios contra los que me dejaron, é incensaron á dioses extraños, y á hechuras de sus manos se encorvaron. 1:17 Tú pues, ciñe tus lomos, y te levantarás, y les hablarás todo lo que te mandaré: no temas delante de ellos, porque no te haga yo quebrantar delante de ellos. 1:18 Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortalecida, y como columna de hierro, y como muro de bronce sobre toda la tierra, á los reyes de Judá, á sus príncipes, á sus sacerdotes, y al pueblo de la tierra. 1:19 Y pelearán contra ti, mas no te vencerán; porque yo soy contigo, dice Jehová, para librarte. 2:1 Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: 2:2 Anda, y clama á los oídos de Jerusalem, diciendo: Así dice Jehová: Heme acordado de ti, de la misericordia de tu mocedad, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada. 2:3 Santidad era Israel á Jehová, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoran pecarán; mal vendrá sobre ellos, dice Jehová.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

5:33 Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos. 5:34 Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 5:35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey. 5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro. 5:37 Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.