Devocional mesiánico

Pinjás

פִּינְחָס

Shabat · 24 de julio de 2027

Torá: Números 25:10–29:40 · Haftará: 1 Reyes 18:46–19:21 · Brit Hadashah: Romanos 11:2-32; Juan 2:13-25

La porción esta semana

Resumen de la porción

Pinjás atraviesa con su lanza a Zimri y a Cozbi, deteniendo la plaga que el pecado en Baal-Peor había desatado sobre Israel, y Dios responde con un pacto de sacerdocio perpetuo. Sigue el segundo censo de la nación en los campos de Moab, la petición de las hijas de Salfaad para heredar la tierra de su padre sin hijos varones, y el nombramiento de Josué como sucesor de Moisés. La porción cierra con el calendario detallado de las ofrendas continuas y las fiestas del año.

El hilo de la parashá

Lo que sostiene esta parashá, de principio a fin, es la pregunta de qué asegura la continuidad del pacto cuando todo parece perdido. Pinjás actúa por kaná —celo— y Dios le responde: «He aquí yo establezco mi pacto de paz con él» (Números 25:12). El celo de un hombre detiene el furor de Dios. Pero después viene el censo: nombres, familias, números —una nación que podría desaparecer en el desierto se cuenta, se registra, se asegura su lugar. Las hijas de Salfaad llevan su caso ante Moisés porque el nombre de su padre estaba a punto de borrarse de Israel por no tener hijos, y Dios responde ampliando la ley de herencia (Números 27:7-8). Y cuando Moisés pide un pastor para que «la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor» (Números 27:17), Dios provee a Josué. En cada aliá, lo que amenaza con perderse —la nación, el nombre, el liderazgo— es preservado no por mérito humano sino por la fidelidad de Dios que actúa a través de intercesores, censos, leyes y ofrendas continuas (Números 28:3), un holocausto diario que nunca cesa.

La haftará

Elías, como Pinjás, es hombre de celo: «Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos» (1 Reyes 19:10, 14), y como Pinjás, su celo se ejerce en medio de la apostasía de Israel con Baal. Pero el profeta, agotado y creyéndose el único fiel, recibe la respuesta que hace eco de la parashá: no un pacto de paz para un individuo victorioso, sino la noticia de un remanente escondido —«siete mil hombres que no han doblado la rodilla delante de Baal» (1 Reyes 19:18). Donde el censo de Números cuenta a los vivos que heredarán la tierra, Dios le cuenta a Elías los que aún no se han perdido. El celo, en ambos casos, no salva por sí mismo: revela a un Dios que ya estaba preservando un pueblo antes de que el profeta lo supiera.

El Mesías en la porción

Yeshúa entra al templo y, con la misma pasión que Pinjás y Elías, expulsa a los mercaderes; sus discípulos recuerdan la Escritura: «El celo de tu casa me comió» (Juan 2:17). Es el mismo kaná que detuvo la plaga en Baal-Peor, ahora dirigido contra la profanación de la casa de su Padre. Pero el celo de Pinjás preservó a Israel mediante un juicio que cortó dos vidas; el celo de Yeshúa anuncia un templo que será destruido y levantado en tres días —su propio cuerpo (Juan 2:19-21). Pablo retoma el mismo remanente de siete mil que sostuvo a Elías: «Así también, aun en este tiempo han quedado reliquias por la elección de gracia» (Romanos 11:5), y anuncia lo que las hijas de Salfaad ya prefiguraban —una herencia que no se pierde aunque parezca cortada: «si no permanecieren en incredulidad, serán ingeridos» (Romanos 11:23). El pacto de paz que Dios le dio a Pinjás halla su cumplimiento en Aquel de quien Pablo dice: «Vendrá de Sión el Libertador, que quitará de Jacob la impiedad» (Romanos 11:26).

Para la semana

Examina esta semana dónde se dirige tu celo: si defiende lo sagrado o simplemente defiende tu razón. Toma la petición de las hijas de Salfaad como modelo de oración —presenta tu causa concreta, sin adorno, delante de Dios y de los que Él ha puesto como pastores. Y recuerda, al leer tu propio nombre entre los contados de Números, que Dios sostiene tu lugar en el pacto aun cuando tú no ves cómo.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Números 25:10–26:4

25:10 Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo: 25:11 Phinees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, ha hecho tornar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos: por lo cual yo no he consumido en mi celo á los hijos de Israel. 25:12 Por tanto di les: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él; 25:13 Y tendrá él, y su simiente después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo; por cuanto tuvo celo por su Dios, é hizo expiación por los hijos de Israel. 25:14 Y el nombre del varón muerto, que fué muerto con la Madianita, era Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de la tribu de Simeón. 25:15 Y el nombre de la mujer Madianita muerta, era Cozbi, hija de Zur, príncipe de pueblos, padre de familia en Madián. 25:16 Y Jehová habló á Moisés, diciendo: 25:17 Hostilizaréis á los Madianitas, y los heriréis: 25:18 Por cuanto ellos os afligieron á vosotros con sus ardides, con que os han engañado en el negocio de Peor, y en el negocio de Cozbi, hija del príncipe de Madián, su hermana, la cual fué muerta el día de la mortandad por causa de Peor. 26:1 Y ACONTECIÓ después de la mortandad, que Jehová habló á Moisés, y á Eleazar hijo del sacerdote Aarón, diciendo: 26:2 Tomad la suma de toda la congregación de los hijos de Israel, de veinte años arriba, por las casas de sus padres, todos los que puedan salir á la guerra en Israel. 26:3 Y Moisés y Eleazar el sacerdote hablaron con ellos en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó, diciendo: 26:4 Contaréis el pueblo de veinte años arriba, como mandó Jehová á Moisés y á los hijos de Israel, que habían salido de tierra de Egipto.

Aliá 2 · Números 26:5-51

26:5 Rubén primogénito de Israel: los hijos de Rubén: Hanoc, del cual era la familia de los Hanochîtas; de Phallú, la familia de los Phalluitas; 26:6 De Hesrón, la familia de los Hesronitas; de Carmi, la familia de los Carmitas. 26:7 Estas son las familias de los Rubenitas: y sus contados fueron cuarenta y tres mil setecientos y treinta. 26:8 Y los hijos de Phallú: Eliab. 26:9 Y los hijos de Eliab: Nemuel, y Dathán, y Abiram. Estos Dathán y Abiram fueron los del consejo de la congregación, que hicieron el motín contra Moisés y Aarón con la compañía de Coré, cuando se amotinaron contra Jehová; 26:10 Que la tierra abrió su boca y tragó á ellos y á Coré, cuando aquella compañía murió, cuando consumió el fuego doscientos y cincuenta varones, los cuales fueron por señal. 26:11 Mas los hijos de Coré no murieron. 26:12 Los hijos de Simeón por sus familias: de Nemuel, la familia de los Nemuelitas; de Jamín, la familia de los Jaminitas; de Jachîn, la familia de los Jachînitas; 26:13 De Zera, la familia de los Zeraitas; de Saul, la familia de los Saulitas. 26:14 Estas son las familias de los Simeonitas, veinte y dos mil y doscientos. 26:15 Los hijos de Gad por sus familias: de Zephón, la familia de los Zephonitas; de Aggi, la familia de los Aggitas; de Suni, la familia de los Sunitas; 26:16 De Ozni, la familia de los Oznitas; de Eri, la familia de los Eritas; 26:17 De Aroz, la familia de los Aroditas; de Areli, la familia de los Arelitas. 26:18 Estas son las familias de Gad, por sus contados, cuarenta mil y quinientos. 26:19 Los hijos de Judá: Er y Onán; y Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. 26:20 Y fueron los hijos de Judá por sus familias: de Sela, la familia de los Selaitas; de Phares, la familia de los Pharesitas; de Zera, la familia de los Zeraitas. 26:21 Y fueron los hijos de Phares: de Hesrón, la familia de los Hesronitas; de Hamul, la familia de los Hamulitas. 26:22 Estas son las familias de Judá, por sus contados, setenta y seis mil y quinientos. 26:23 Los hijos de Issachâr por sus familias: de Thola, la familia de los Tholaitas; de Puá la familia de los Puanitas; 26:24 De Jasub, la familia de los Jasubitas; de Simron, la familia de los Simronitas. 26:25 Estas son las familias de Issachâr, por sus contados, sesenta y cuatro mil y trescientos. 26:26 Los hijos de Zabulón por sus familias: de Sered, la familia de los Sereditas; de Elón, la familia de los Elonitas; de Jalel, la familia de los Jalelitas. 26:27 Estas son las familias de los Zabulonitas, por sus contados, sesenta mil y quinientos. 26:28 Los hijos de José por sus familias: Manasés y Ephraim. 26:29 Los hijos de Manasés: de Machîr, la familia de los Machîritas; y Machîr engendró á Galaad; de Galaad, la familia de los Galaaditas. 26:30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los Jezeritas; de Helec, la familia de los Helecitas; 26:31 De Asriel, la familia de los Asrielitas: de Sechêm, la familia de los Sechêmitas; 26:32 De Semida, la familia de los Semidaitas; de Hepher, la familia de los Hepheritas. 26:33 Y Salphaad, hijo de Hepher, no tuvo hijos sino hijas: y los nombres de las hijas de Salphaad fueron Maala, y Noa, y Hogla, y Milca, y Tirsa. 26:34 Estas son las familias de Manasés; y sus contados, cincuenta y dos mil y setecientos. 26:35 Estos son los hijos de Ephraim por sus familias: de Suthala, la familia de los Suthalaitas; de Bechêr, la familia de los Bechêritas; de Tahan, la familia de los Tahanitas. 26:36 Y estos son los hijos de Suthala: de Herán, la familia de los Heranitas. 26:37 Estas son las familias de los hijos de Ephraim, por sus contados, treinta y dos mil y quinientos. Estos son los hijos de José por sus familias. 26:38 Los hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la familia de los Belaitas; de Asbel, la familia de los Asbelitas; de Achîram, la familia de los Achîramitas; 26:39 De Supham, la familia de los Suphamitas; de Hupham, la familia de los Huphamitas. 26:40 Y los hijos de Bela fueron Ard y Naamán: de Ard, la familia de los Arditas; de Naamán, la familia de los Naamanitas. 26:41 Estos son los hijos de Benjamín por sus familias; y sus contados, cuarenta y cinco mil y seiscientos. 26:42 Estos son los hijos de Dan por sus familias: de Suham, la familia de los Suhamitas. Estas son las familias de Dan por sus familias. 26:43 Todas las familias de los Suhamitas, por sus contados, sesenta y cuatro mil y cuatrocientos. 26:44 Los hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia de los Imnaitas; de Issui, la familia de los Issuitas; de Beria, la familia de los Beriaitas. 26:45 Los hijos de Beria: de Heber, la familia de los Heberitas; de Malchîel, la familia de los Malchîelitas. 26:46 Y el nombre de la hija de Aser fué Sera. 26:47 Estas son las familias de los hijos de Aser, por sus contados, cincuenta y tres mil y cuatrocientos. 26:48 Los hijos de Nephtalí por sus familias: de Jahzeel, la familia de los Jahzeelitas; de Guni, la familia de los Gunitas; 26:49 De Jeser, la familia de los Jeseritas; de Sillem, la familia de los Sillemitas. 26:50 Estas son las familias de Nephtalí por sus familias; y sus contados, cuarenta y cinco mil y cuatrocientos. 26:51 Estos son los contados de los hijos de Israel, seiscientos y un mil setecientos y treinta.

Aliá 3 · Números 26:52–27:5

26:52 Y habló Jehová á Moisés, diciendo: 26:53 A estos se repartirá la tierra en heredad, por la cuenta de los nombres. 26:54 A los más darás mayor heredad, y á los menos menor; y á cada uno se le dará su heredad conforme á sus contados. 26:55 Empero la tierra será repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de sus padres heredarán. 26:56 Conforme á la suerte será repartida su heredad entre el grande y el pequeño. 26:57 Y los contados de los Levitas por sus familias son estos: de Gersón, la familia de los Gersonitas; de Coath, la familia de los Coathitas; de Merari, la familia de los Meraritas. 26:58 Estas son las familias de los Levitas: la familia de los Libnitas, la familia de los Hebronitas, la familia de los Mahalitas, la familia de los Musitas, la familia de los Coritas. Y Coath engendró á Amram. 26:59 Y la mujer de Amram se llamó Jochâbed, hija de Leví, la cual nació á Leví en Egipto: ésta parió de Amram á Aarón y á Moisés, y á María su hermana. 26:60 Y á Aarón nacieron Nadab y Abiú, Eleazar é Ithamar. 26:61 Mas Nadab y Abiú murieron, cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová. 26:62 Y los contados de los Levitas fueron veinte y tres mil, todos varones de un mes arriba: porque no fueron contados entre los hijos de Israel, por cuanto no les había de ser dada heredad entre los hijos de Israel. 26:63 Estos son los contados por Moisés y Eleazar el sacerdote, los cuales contaron los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó. 26:64 Y entre estos ninguno hubo de los contados por Moisés y Aarón el sacerdote, los cuales contaron á los hijos de Israel en el desierto de Sinaí. 26:65 Porque Jehová les dijo: Han de morir en el desierto: y no quedó varón de ellos, sino Caleb hijo de Jephone, y Josué hijo de Nun. 27:1 Y LAS hijas de Salphaad, hijo de Hepher, hijo de Galaad, hijo de Machîr, hijo de Manasés, de las familias de Manasés, hijo de José, los nombres de las cuales eran Maala, y Noa, y Hogla, y Milca, y Tirsa, llegaron; 27:2 Y presentáronse delante de Moisés, y delante del sacerdote Eleazar, y delante de los príncipes, y de toda la congregación, á la puerta del tabernáculo del testimonio, y dijeron: 27:3 Nuestro padre murió en el desierto, el cual no estuvo en la junta que se reunió contra Jehová en la compañía de Coré: sino que en su pecado murió, y no tuvo hijos. 27:4 ¿ Por qué será quitado el nombre de nuestro padre de entre su familia, por no haber tenido hijo? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre. 27:5 Y Moisés llevó su causa delante de Jehová.

Aliá 4 · Números 27:6-23

27:6 Y Jehová respondió á Moisés, diciendo: 27:7 Bien dicen las hijas de Salphaad: has de darles posesión de heredad entre los hermanos de su padre; y traspasarás la heredad de su padre á ellas. 27:8 Y á los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cuando alguno muriere sin hijos, traspasaréis su herencia á su hija: 27:9 Y si no tuviere hija, daréis su herencia á sus hermanos: 27:10 Y si no tuviere hermanos, daréis su herencia á los hermanos de su padre. 27:11 Y si su padre no tuviere hermanos, daréis su herencia á su pariente más cercano de su linaje, el cual la poseerá: y será á los hijos de Israel por estatuto de derecho, como Jehová mandó á Moisés. 27:12 Y Jehová dijo á Moisés: Sube á este monte Abarim, y verás la tierra que he dado á los hijos de Israel. 27:13 Y después que la habrás visto, tú también serás reunido á tus pueblos, como fué reunido tu hermano Aarón: 27:14 Pues fuisteis rebeldes á mi dicho en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, para santificarme en las aguas á ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin. 27:15 Entonces respondió Moisés á Jehová, diciendo: 27:16 Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, varón sobre la congregación, 27:17 Que salga delante de ellos, y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca; porque la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor. 27:18 Y Jehová dijo á Moisés: Toma á Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; 27:19 Y ponerlo has delante de Eleazar el sacerdote, y delante de toda la congregación; y le darás órdenes en presencia de ellos. 27:20 Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezcan. 27:21 Y él estará delante de Eleazar el sacerdote, y á él preguntará por el juicio del Urim delante de Jehová: por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él, y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación. 27:22 Y Moisés hizo como Jehová le había mandado; que tomó á Josué, y le puso delante de Eleazar el sacerdote, y de toda la congregación: 27:23 Y puso sobre él sus manos, y dióle órdenes, como Jehová había mandado por mano de Moisés.

Aliá 5 · Números 28:1-15

28:1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo: 28:2 Manda á los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor á mí agradable, guardaréis, ofreciéndomelo á su tiempo. 28:3 Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis á Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada un día, será el holocausto continuo. 28:4 El un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás entre las dos tardes: 28:5 Y la décima de un epha de flor de harina, amasada con una cuarta de un hin de aceite molido, en presente. 28:6 Es holocausto continuo, que fué hecho en el monte de Sinaí en olor de suavidad, ofrenda encendida á Jehová. 28:7 Y su libación, la cuarta de un hin con cada cordero: derramarás libación de superior vino á Jehová en el santuario. 28:8 Y ofrecerás el segundo cordero entre las dos tardes: conforme á la ofrenda de la mañana, y conforme á su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor de suavidad á Jehová. 28:9 Mas el día del sábado dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, por presente, con su libación: 28:10 Es el holocausto del sábado en cada sábado, además del holocausto continuo, y su libación. 28:11 Y en los principios de vuestros meses ofreceréis en holocausto á Jehová dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete corderos de un año sin defecto; 28:12 Y tres décimas de flor de harina amasada con aceite, por presente con cada becerro; y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, por presente con cada carnero; 28:13 Y una décima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda por presente con cada cordero: holocausto de olor suave, ofrenda encendida á Jehová. 28:14 Y sus libaciones de vino, medio hin con cada becerro, y el tercio de un hin con cada carnero, y la cuarta de un hin con cada cordero. Este es el holocausto de cada mes por todos los meses del año. 28:15 Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá á Jehová, además del holocausto continuo con su libación.

Aliá 6 · Números 28:16–29:11

28:16 Mas en el mes primero, á los catorce del mes será la pascua de Jehová. 28:17 Y á los quince días de aqueste mes, la solemnidad: por siete días se comerán ázimos. 28:18 El primer día, santa convocación; ninguna obra servil haréis: 28:19 Y ofreceréis por ofrenda encendida en holocausto á Jehová dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete corderos de un año: sin defecto los tomaréis: 28:20 Y su presente de harina amasada con aceite: tres décimas con cada becerro, y dos décimas con cada carnero ofreceréis; 28:21 Con cada uno de los siete corderos ofreceréis una décima; 28:22 Y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros. 28:23 Esto ofreceréis además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo. 28:24 Conforme á esto ofreceréis cada uno de los siete días, vianda y ofrenda encendida en olor de suavidad á Jehová; ofrecerse ha, además del holocausto continuo, con su libación. 28:25 Y el séptimo día tendréis santa convocación: ninguna obra servil haréis. 28:26 Además el día de las primicias, cuando ofreciereis presente nuevo á Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación: ninguna obra servil haréis: 28:27 Y ofreceréis en holocausto, en olor de suavidad á Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un año: 28:28 Y el presente de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 28:29 Con cada uno de los siete corderos una décima; 28:30 Un macho cabrío, para hacer expiación por vosotros. 28:31 Los ofreceréis, además del holocausto continuo con sus presentes, y sus libaciones: sin defecto los tomaréis. 29:1 Y EL séptimo mes, al primero del mes tendréis santa convocación: ninguna obra servil haréis; os será día de sonar las trompetas. 29:2 Y ofreceréis holocausto por olor de suavidad á Jehová, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año sin defecto; 29:3 Y el presente de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 29:4 Y con cada uno de los siete corderos, una décima; 29:5 Y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros: 29:6 Además del holocausto del mes, y su presente, y el holocausto continuo y su presente, y sus libaciones, conforme á su ley, por ofrenda encendida á Jehová en olor de suavidad. 29:7 Y en el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas: ninguna obra haréis: 29:8 Y ofreceréis en holocausto á Jehová por olor de suavidad, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año; sin defecto los tomaréis: 29:9 Y sus presentes, flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 29:10 Y con cada uno de los siete corderos, una décima; 29:11 Un macho cabrío por expiación: además de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, y del holocausto continuo, y de sus presentes, y de sus libaciones.

Aliá 7 · Números 29:12-40

29:12 También á los quince días del mes séptimo tendréis santa convocación; ninguna obra servil haréis, y celebraréis solemnidad á Jehová por siete días; 29:13 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida á Jehová en olor de suavidad, trece becerros de la vacada, dos carneros, catorce corderos de un año: han de ser sin defecto; 29:14 Y los presentes de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada uno de los trece becerros, dos décimas con cada uno de los dos carneros, 29:15 Y con cada uno de los catorce corderos, una décima; 29:16 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, su presente y su libación. 29:17 Y el segundo día, doce becerros de la vacada, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 29:18 Y sus presentes y sus libaciones con los becerros, con los carneros, y con los corderos, según el número de ellos, conforme á la ley; 29:19 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, y su presente y su libación. 29:20 Y el día tercero, once becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 29:21 Y sus presentes y sus libaciones con los becerros, con los carneros, y con los corderos, según el número de ellos, conforme á la ley; 29:22 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, y su presente y su libación. 29:23 Y el cuarto día, diez becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 29:24 Sus presentes y sus libaciones con los becerros, con los carneros, y con los corderos, según el número de ellos, conforme á la ley; 29:25 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, su presente y su libación. 29:26 Y el quinto día, nueve becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 29:27 Y sus presentes y sus libaciones con los becerros, con los carneros, y con los corderos, según el número de ellos, conforme á la ley; 29:28 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, su presente y su libación. 29:29 Y el sexto día, ocho becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 29:30 Y sus presentes y sus libaciones con los becerros, con los carneros, y con los corderos, según el número de ellos, conforme á la ley; 29:31 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, su presente y sus libaciones. 29:32 Y el séptimo día, siete becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 29:33 Y sus presentes y sus libaciones con los becerros, con los carneros, y con los corderos, según el número de ellos, conforme á la ley; 29:34 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, con su presente y su libación. 29:35 El octavo día tendréis solemnidad: ninguna obra servil haréis: 29:36 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida de olor suave á Jehová, un novillo, un carnero, siete corderos de un año sin defecto; 29:37 Sus presentes y sus libaciones con el novillo, con el carnero, y con los corderos, según el número de ellos, conforme á la ley; 29:38 Y un macho cabrío por expiación: además del holocausto continuo, con su presente y su libación. 29:39 Estas cosas ofreceréis á Jehová en vuestras solemnidades, además de vuestros votos, y de vuestras ofrendas libres, para vuestros holocaustos, y para vuestros presentes, y para vuestras libaciones, y para vuestras paces. 29:40 Y MOISÉS dijo á los hijos de Israel, conforme á todo lo que Jehová le había mandado.

Haftará (Profetas)

18:46 Y la mano de Jehová fué sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y vino corriendo delante de Achâb hasta llegar á Jezreel. 19:1 Y ACHAB dió la nueva á Jezabel de todo lo que Elías había hecho, de como había muerto á cuchillo á todos los profetas. 19:2 Entonces envió Jezabel á Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y así me añadan, si mañana á estas horas yo no haya puesto tu persona como la de uno de ellos. 19:3 Viendo pues el peligro, levantóse y fuése por salvar su vida, y vino á Beer-seba, que es en Judá, y dejó allí su criado. 19:4 Y él se fué por el desierto un día de camino, y vino y sentóse debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Baste ya, oh Jehová, quita mi alma; que no soy yo mejor que mis padres. 19:5 Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come. 19:6 Entonces él miró, y he aquí á su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió, y volvióse á dormir. 19:7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta. 19:8 Levantóse pues, y comió y bebió; y caminó con la fortaleza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb. 19:9 Y allí se metió en una cueva, donde tuvo la noche. Y fué á él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿ Qué haces aquí, Elías? 19:10 Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 19:11 Y él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová: mas Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto: mas Jehová no estaba en el terremoto. 19:12 Y tras el terremoto un fuego: mas Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. 19:13 Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y paróse á la puerta de la cueva. Y he aquí llegó una voz á él, diciendo: ¿ Qué haces aquí, Elías? 19:14 Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 19:15 Y díjole Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco: y llegarás, y ungirás á Hazael por rey de Siria; 19:16 Y á Jehú hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y á Eliseo hijo de Saphat, de Abelmehula, ungirás para que sea profeta en lugar de ti. 19:17 Y será, que el que escapare del cuchillo de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare del cuchillo de Jehú, Eliseo lo matará. 19:18 Y yo haré que queden en Israel siete mil; todas rodillas que no se encorvaron á Baal, y bocas todas que no lo besaron. 19:19 Y partiéndose él de allí, halló á Eliseo hijo de Saphat, que araba con doce yuntas delante de sí; y él era uno de los doce gañanes. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. 19:20 Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿ qué te he hecho yo? 19:21 Y volvióse de en pos de él, y tomó un par de bueyes, y matólos, y con el arado de los bueyes coció la carne de ellos, y dióla al pueblo que comiesen. Después se levantó, y fué tras Elías, y servíale.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

11:2 No ha desechado Dios á su pueblo, al cual antes conoció. ¿ O no sabéis qué dice de Elías la Escritura? cómo hablando con Dios contra Israel dice: 11:3 Señor, á tus profetas han muerto, y tus altares han derruído; y yo he quedado solo, y procuran matarme. 11:4 Mas ¿ qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. 11:5 Así también, aun en este tiempo han quedado reliquias por la elección de gracia. 11:6 Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. 11:7 ¿ Qué pues? Lo que buscaba Israel aquello no ha alcanzado; mas la elección lo ha alcanzado: y los demás fueron endurecidos; 11:8 Como está escrito: Dióles Dios espíritu de remordimiento, ojos con que no vean, y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. 11:9 Y David dice: Séales vuelta su mesa en lazo, y en red, y en tropezadero, y en paga: 11:10 Sus ojos sean obscurecidos para que no vean, y agóbiales siempre el espinazo. 11:11 Digo pues: ¿ Han tropezado para que cayesen? En ninguna manera; mas por el tropiezo de ellos vino la salud á los Gentiles, para que fuesen provocados á celos. 11:12 Y si la falta de ellos es la riqueza del mundo, y el menoscabo de ellos la riqueza de los Gentiles, ¿ cuánto más el henchimiento de ellos? 11:13 Porque á vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de los Gentiles, mi ministerio honro, 11:14 Por si en alguna manera provocase á celos á mi carne, é hiciese salvos á algunos de ellos. 11:15 Porque si el extrañamiento de ellos es la reconciliación del mundo, ¿ qué será el recibimiento de ellos, sino vida de los muertos? 11:16 Y si el primer fruto es santo, también lo es el todo, y si la raíz es santa, también lo son las ramas. 11:17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo acebuche, has sido ingerido en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura de la oliva; 11:18 No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú á la raíz, sino la raíz á ti. 11:19 Pues las ramas, dirás, fueron quebradas para que yo fuese ingerido. 11:20 Bien: por su incredulidad fueron quebradas, mas tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, antes teme, 11:21 Que si Dios no perdonó á las ramas naturales, á ti tampoco no perdone. 11:22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad ciertamente en los que cayeron; mas la bondad para contigo, si permanecieres en la bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. 11:23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán ingeridos; que poderoso es Dios para volverlos á ingerir. 11:24 Porque si tú eres cortado del natural acebuche, y contra natura fuiste ingerido en la buena oliva, ¿ cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán ingeridos en su oliva? 11:25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles; 11:26 Y luego todo Israel será salvo; como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, que quitará de Jacob la impiedad; 11:27 Y este es mi pacto con ellos, cuando quitare su pecados. 11:28 Así que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas cuanto á la elección, son muy amados por causa de los padres. 11:29 Porque sin arrepentimiento son las mercedes y la vocación de Dios. 11:30 Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis á Dios, mas ahora habéis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos; 11:31 Así también éstos ahora no han creído, para que, por la misericordia para con vosotros, ellos también alcancen misericordia. 11:32 Porque Dios encerró á todos en incredulidad, para tener misericordia de todos.

2:13 Y estaba cerca la Pascua de los Judíos; y subió Jesús á Jerusalem. 2:14 Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados. 2:15 Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas; 2:16 Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado. 2:17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió. 2:18 Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿ Qué señal nos muestras de que haces esto? 2:19 Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 2:20 Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo edificado, ¿ y tú en tres días lo levantarás? 2:21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo. 2:22 Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho. 2:23 Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. 2:24 Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos, 2:25 Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.