Devocional mesiánico

Bejukotai

בְּחֻקֹּתַי

Shabat · 29 de mayo de 2027

Torá: Levítico 26:3–27:34 · Haftará: Jeremías 16:19–17:14 · Brit Hadashah: Mateo 21:33-46; 2 Corintios 6:14-18

La porción esta semana

Resumen de la porción

Bejukotai cierra el libro de Levítico con la gran disyuntiva del pacto: si Israel anda en los jukim (decretos) de Dios, la tierra responderá con abundancia, paz y la presencia misma de Dios morando entre ellos; si lo desprecia, vendrán aflicción, dispersión y desolación de la tierra. Aun en el punto más oscuro de la maldición, Dios promete acordarse del pacto con Abraham, Isaac y Jacob. La porción termina con leyes sobre votos y consagraciones: personas, animales, casas y tierras dedicadas a Jehová, y el diezmo como cosa santa que no se negocia.

El hilo de la parashá

El hilo que atraviesa Bejukotai es la fidelidad como condición de comunión, no de existencia. Levítico 26 no dice "si obedecéis, seréis salvos", sino "si obedecéis, yo andaré entre vosotros" (Levítico 26:12). La bendición no es solo lluvia y trigo: es la cercanía de Dios habitando en medio del pueblo. Por eso las maldiciones —siete veces repetidas, en escalada— no son arbitrarias: son la retirada progresiva de esa presencia cuando el corazón se endurece. Y sin embargo, el capítulo no termina en ruina: "me acordaré de mi pacto con Jacob... con Isaac... con Abraham" (Levítico 26:42). El pacto sobrevive a la infidelidad del pueblo porque descansa en la palabra de Dios, no en el mérito de Israel.

Levítico 27, con su lenguaje de tasaciones y consagraciones, parece un apéndice técnico, pero continúa el mismo tema: lo que se consagra a Jehová "será cosa santísima" (Levítico 27:28) y no puede tratarse como propiedad común. La santidad tiene un precio de separación total.

La haftará

Jeremías 17 es el eco personal de Levítico 26. Donde la Torá habla de la nación, el profeta habla del corazón: "maldito el varón que confía en el hombre" y "bendito el varón que se fía en Jehová" (Jeremías 17:5,7). El árbol plantado junto a las aguas que no teme la sequía (Jeremías 17:8) es la versión íntima de la promesa de fruto en su tiempo de Levítico 26:4. Pero Jeremías añade lo que Levítico ya insinuaba: el problema no es solo la conducta externa, sino el corazón engañoso (Jeremías 17:9), la misma raíz que en Levítico 26:41 se llama "corazón incircunciso".

El Mesías en la porción

La parábola de los labradores en Mateo 21 retoma exactamente la imagen del fruto esperado: el dueño de la viña "envió sus siervos... para que recibiesen sus frutos" (Mateo 21:34), pero los labradores rechazan a los mensajeros y finalmente al Hijo. Es Levítico 26 dramatizado: la tierra fue dada para producir fruto para Dios, y cuando los labradores se lo niegan, viene la maldición —"el reino de Dios será quitado de vosotros" (Mateo 21:43)— no como castigo caprichoso, sino como la misma lógica del pacto que se despliega en Bejukotai.

Y la promesa central, "seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo" (Levítico 26:12), reaparece palabra por palabra en 2 Corintios 6:16, aplicada ahora al pueblo consagrado en el Mesías, templo del Dios viviente. La separación que exigía Levítico 27 sobre lo consagrado se convierte en el llamado: "salid de en medio de ellos... no toquéis lo inmundo" (2 Corintios 6:17).

Para la semana

Examina esta semana no solo tus acciones, sino en qué has puesto tu confianza —en el brazo humano o en Jehová (Jeremías 17:5,7)—. Elige una cosa concreta que hoy pertenece a lo común y conságrala deliberadamente a Dios, como signo de que el fruto que produces le pertenece a él.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Levítico 26:3-5

26:3 Si anduviereis en mis decretos, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra; 26:4 Yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus producciones, y el árbol del campo dará su fruto; 26:5 Y la trilla os alcanzará á la vendimia, y la vendimia alcanzará á la sementera, y comeréis vuestro pan en hartura, y habitaréis seguros en vuestra tierra:

Aliá 2 · Levítico 26:6-9

26:6 Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante: y haré quitar las malas bestias de vuestra tierra, y no pasará por vuestro país la espada: 26:7 Y perseguiréis á vuestros enemigos, y caerán á cuchillo delante de vosotros: 26:8 Y cinco de vosotros perseguirán á ciento, y ciento de vosotros perseguirán á diez mil, y vuestros enemigos caerán á cuchillo delante de vosotros. 26:9 Porque yo me volveré á vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros:

Aliá 3 · Levítico 26:10-46

26:10 Y comeréis lo añejo de mucho tiempo, y sacaréis fuera lo añejo á causa de lo nuevo: 26:11 Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará: 26:12 Y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. 26:13 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos; y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar el rostro alto. 26:14 Empero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, 26:15 Y si abominareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis derechos, no ejecutando todos mis mandamientos, é invalidando mi pacto; 26:16 Yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma: y sembraréis en balde vuestra simiente, porque vuestros enemigos la comerán: 26:17 Y pondré mi ira sobre vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga. 26:18 Y si aun con esas cosas no me oyereis, yo tornaré á castigaros siete veces más por vuestros pecados. 26:19 Y quebrantaré la soberbia de vuestra fortaleza, y tornaré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como metal: 26:20 Y vuestra fuerza se consumirá en vano; que vuestra tierra no dará su esquilmo, y los árboles de la tierra no darán su fruto. 26:21 Y si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oir, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados. 26:22 Enviaré también contra vosotros bestias fieras que os arrebaten los hijos, y destruyan vuestros animales, y os apoquen, y vuestros caminos sean desiertos. 26:23 Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición, 26:24 Yo también procederé con vosotros en oposición, y os heriré aun siete veces por vuestros pecados: 26:25 Y traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y os recogeréis á vuestras ciudades; mas yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo. 26:26 Cuando yo os quebrantare el arrimo del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os hartaréis. 26:27 Y si con esto no me oyereis, mas procediereis conmigo en oposición, 26:28 Yo procederé con vosotros en contra y con ira, y os castigaré aun siete veces por vuestros pecados. 26:29 Y comeréis las carnes de vuestros hijos, y comeréis las carnes de vuestras hijas: 26:30 Y destruiré vuestros altos, y talaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará: 26:31 Y pondré vuestras ciudades en desierto, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. 26:32 Yo asolaré también la tierra, y se pasmarán de ella vuestros enemigos que en ella moran: 26:33 Y á vosotros os esparciré por las gentes, y desenvainaré espada en pos de vosotros: y vuestra tierra estará asolada, y yermas vuestras ciudades. 26:34 Entonces la tierra holgará sus sábados todos los días que estuviere asolada, y vosotros en la tierra de vuestros enemigos: la tierra descansará entonces y gozará sus sábados. 26:35 Todo el tiempo que estará asolada, holgará lo que no holgó en vuestros sábados mientras habitabais en ella. 26:36 Y á los que quedaren de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja movida los perseguirá, y huirán como de cuchillo, y caerán sin que nadie los persiga: 26:37 Y tropezarán los unos en los otros, como si huyeran delante de cuchillo, aunque nadie los persiga; y no podréis resistir delante de vuestros enemigos. 26:38 Y pereceréis entre las gentes, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá. 26:39 Y los que quedaren de vosotros decaerán en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaerán con ellos: 26:40 Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí: y también porque anduvieron conmigo en oposición, 26:41 Yo también habré andado con ellos en contra, y los habré metido en la tierra de sus enemigos: y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado; 26:42 Y yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré; y haré memoria de la tierra. 26:43 Que la tierra estará desamparada de ellos, y holgará sus sábados, estando yerma á causa de ellos; mas entretanto se someterán al castigo de sus iniquidades: por cuanto menospreciaron mis derechos, y tuvo el alma de ellos fastidio de mis estatutos. 26:44 Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos: porque yo Jehová soy su Dios: 26:45 Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto á los ojos de las gentes, para ser su Dios: Yo Jehová. 26:46 Estos son los decretos, derechos y leyes que estableció Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés.

Aliá 4 · Levítico 27:1-15

27:1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo: 27:2 Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando alguno hiciere especial voto á Jehová, según la estimación de las personas que se hayan de redimir, así será tu estimación: 27:3 En cuanto al varón de veinte años hasta sesenta, tu estimación será cincuenta siclos de plata, según el siclo del santuario. 27:4 Y si fuere hembra, la estimación será treinta siclos. 27:5 Y si fuere de cinco años hasta veinte, tu estimación será respecto al varón veinte siclos, y á la hembra diez siclos. 27:6 Y si fuere de un mes hasta cinco años, tu estimación será en orden al varón, cinco siclos de plata; y por la hembra será tu estimación tres siclos de plata. 27:7 Mas si fuere de sesenta años arriba, por el varón tu estimación será quince siclos, y por la hembra diez siclos. 27:8 Pero si fuere más pobre que tu estimación, entonces comparecerá ante el sacerdote, y el sacerdote le pondrá tasa: conforme á la facultad del votante le impondrá tasa el sacerdote. 27:9 Y si fuere animal de que se ofrece ofrenda á Jehová, todo lo que se diere de él á Jehová será santo. 27:10 No será mudado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno: y si se permutare un animal por otro, él y el dado por él en cambio serán sagrados. 27:11 Y si fuere algún animal inmundo, de que no se ofrece ofrenda á Jehová, entonces el animal será puesto delante del sacerdote: 27:12 Y el sacerdote lo apreciará, sea bueno ó sea malo; conforme á la estimación del sacerdote, así será. 27:13 Y si lo hubieren de redimir, añadirán su quinto sobre tu valuación. 27:14 Y cuando alguno santificare su casa consagrándola á Jehová, la apreciará el sacerdote, sea buena ó sea mala: según la apreciare el sacerdote, así quedará. 27:15 Mas si el santificante redimiere su casa, añadirá á tu valuación el quinto del dinero de ella, y será suya.

Aliá 5 · Levítico 27:16-21

27:16 Y si alguno santificare de la tierra de su posesión á Jehová, tu estimación será conforme á su sembradura: un omer de sembradura de cebada se apreciará en cincuenta siclos de plata. 27:17 Y si santificare su tierra desde el año del jubileo, conforme á tu estimación quedará. 27:18 Mas si después del jubileo santificare su tierra, entonces el sacerdote hará la cuenta del dinero conforme á los años que quedaren hasta el año del jubileo, y se rebajará de tu estimación. 27:19 Y si el que santificó la tierra quisiere redimirla, añadirá á tu estimación el quinto del dinero de ella, y quedaráse para él. 27:20 Mas si él no redimiere la tierra, y la tierra se vendiere á otro, no la redimirá más; 27:21 Sino que cuando saliere en el jubileo, la tierra será santa á Jehová, como tierra consagrada: la posesión de ella será del sacerdote.

Aliá 6 · Levítico 27:22-28

27:22 Y si santificare alguno á Jehová la tierra que él compró, que no era de la tierra de su herencia, 27:23 Entonces el sacerdote calculará con él la suma de tu estimación hasta el año del jubileo, y aquel día dará tu señalado precio, cosa consagrada á Jehová. 27:24 En el año del jubileo, volverá la tierra á aquél de quien él la compró, cuya es la herencia de la tierra. 27:25 Y todo lo que apreciares será conforme al siclo del santuario: el siclo tiene veinte óbolos. 27:26 Empero el primogénito de los animales, que por la primogenitura es de Jehová, nadie lo santificará; sea buey ú oveja, de Jehová es. 27:27 Mas si fuere de los animales inmundos, lo redimirán conforme á tu estimación, y añadirán sobre ella su quinto: y si no lo redimieren, se venderá conforme á tu estimación. 27:28 Pero ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere santificado á Jehová de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, no se venderá, ni se redimirá: todo lo consagrado será cosa santísima á Jehová.

Aliá 7 · Levítico 27:29-34

27:29 Cualquier anatema (cosa consagrada) de hombres que se consagrare, no será redimido: indefectiblemente ha de ser muerto. 27:30 Y todas las décimas de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová son: es cosa consagrada á Jehová. 27:31 Y si alguno quisiere redimir algo de sus décimas, añadirá su quinto á ello. 27:32 Y toda décima de vacas ó de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, la décima será consagrada á Jehová. 27:33 No mirará si es bueno ó malo, ni lo trocará: y si lo trocare, ello y su trueque serán cosas sagradas; no se redimirá. 27:34 Estos son los mandamientos que ordenó Jehová á Moisés, para los hijos de Israel, en el monte de Sinaí.

Haftará (Profetas)

16:19 Oh Jehová, fortaleza mía, y fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción; á ti vendrán gentes desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho. 16:20 ¿ Ha de hacer el hombre dioses para sí? mas ellos no son dioses. 16:21 Por tanto, he aquí, les enseñaré de esta vez, enseñarles he mi mano y mi fortaleza, y sabrán que mi nombre es Jehová. 17:1 EL pecado de Judá escrito está con cincel de hierro, y con punta de diamante: esculpido está en la tabla de su corazón, y en los lados de vuestros altares; 17:2 Cuando sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus bosques, junto á los árboles verdes y en los collados altos. 17:3 ¡ Oh mi montaña! tu hacienda en el campo y todos tus tesoros daré á saco, por el pecado de tus altos en todos tus términos. 17:4 Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te dí, y te haré servir á tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá. 17:5 Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. 17:6 Pues será como la retama en el desierto, y no verá cuando viniere el bien; sino que morará en las securas en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. 17:7 Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 17:8 Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto. 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿ quién lo conocerá? 17:10 Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar á cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. 17:11 Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que allega riquezas, y no con justicia; en medio de sus días las dejará, y en su postrimería será insipiente. 17:12 Trono de gloria, excelso desde el principio, es el lugar de nuestro santuario. 17:13 ¡ Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron la vena de aguas vivas, á Jehová. 17:14 Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

21:33 Oid otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió á renta á labradores, y se partió lejos. 21:34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos á los labradores, para que recibiesen sus frutos. 21:35 Mas los labradores, tomando á los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon. 21:36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; é hicieron con ellos de la misma manera. 21:37 Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo. 21:38 Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y tomemos su heredad. 21:39 Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron. 21:40 Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿ qué hará á aquellos labradores? 21:41 Dícenle: á los malos destruirá miserablemente, y su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos. 21:42 Díceles Jesús: ¿ Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta fué hecha por cabeza de esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? 21:43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente que haga los frutos de él. 21:44 Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará. 21:45 Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos. 21:46 Y buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta.

6:14 No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿ qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿ y qué comunión la luz con las tinieblas? 6:15 ¿ Y qué concordia Cristo con Belial? ¿ ó qué parte el fiel con el infiel? 6:16 ¿ Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. 6:17 Por lo cual salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, 6:18 Y seré á vosotros Padre, y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.