Levítico

Levítico 12

1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo: 2 Habla á los hijos de Israel, diciendo: La mujer cuando concibiere y pariere varón, será inmunda siete días; conforme á los días que está separada por su menstruo, será inmunda. 3 Y al octavo día circuncidará la carne de su prepucio. 4 Mas ella permanecerá treinta y tres días en la sangre de su purgación: ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta que sean cumplidos los días de su purgación. 5 Y si pariere hembra será inmunda dos semanas, conforme á su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre. 6 Y cuando los días de su purgación fueren cumplidos, por hijo ó por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino ó una tórtola para expiación, á la puerta del tabernáculo del testimonio, al sacerdote: 7 Y él ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley de la que pariere varón ó hembra. 8 Y si no alcanzare su mano lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas ó dos palominos, uno para holocausto, y otro para expiación: y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.

Qué dice el texto

## Resumen Levítico 12 establece los períodos de impureza ritual de una mujer tras dar a luz, distinguiendo entre el nacimiento de varón y de hembra, y prescribe las ofrendas que debe presentar al sacerdote una vez cumplidos esos días para su purificación. ## Palabras clave - *tazria'* («sembrar», H2232) — verbo hifil imperfecto: forma causativa que describe el proceso de concepción, distinta del simple «engendrar». - *tit'ma* / *tame'ah* («contaminar», H2930A) — alterna entre imperfecto y perfecto consecutivo, marcando el estado de impureza como resultado narrativo encadenado a los verbos anteriores. - *dam tohorah* — *dam* («sangre», H1818) en constructo con *tohorah* («pureza», H2892A): construcción que une «sangre» y «pureza» en una sola expresión, «sangre de purificación», sin equivalente exacto en una sola palabra española. - *shevu'ayim* («semana», H7620H) — sustantivo dual: indica «dos semanas» mediante la forma dual, no un plural genérico. - *kipper* («expiar», H3722A) — verbo piel perfecto consecutivo: forma intensiva del sacerdote actuando «sobre» (*'aleha*) la mujer, cerrando la secuencia ritual antes de *tahar* («ser puro», H2891). ## Lo que dice el texto La estructura hebrea del pasaje se organiza mediante cadenas de *vav* consecutivo que encadenan verbos en perfecto tras un imperfecto inicial (*tazria'... ve-yaldah... ve-tame'ah*), técnica narrativa que presenta la secuencia concepción-parto-impureza como una sola unidad de sentido, no como eventos aislados. Los numerales aparecen en forma constructa (*shivat yamim*, «siete de días»; *sheloshet yamim*, «tres de días»), construcción que en hebreo liga estrechamente el número al sustantivo contado. Un rasgo notable es la diferencia cuantitativa entre el nacimiento de varón (siete días de impureza + treinta y tres de purificación, v.2-4) y el de hembra (dos *shevu'ayim*, forma dual que expresa «dos semanas», + sesenta y seis días, v.5): el texto hebreo no explica esta diferencia, solo la enuncia mediante los mismos verbos y estructuras sintácticas aplicados a cada caso. La expresión *dam tohorah* («sangre de pureza», v.4-5) es una construcción genitiva que asocia directamente el flujo sanguíneo con el estado de purificación, matiz que las traducciones diluyen al usar «sangre de su purgación» o «purificación». El verbo *kipper* (v.7-8) aparece en piel, forma verbal intensiva, con el sacerdote como sujeto agente y la preposición *'al* («sobre») señalando a la mujer como objeto de la acción ritual, inmediatamente seguido de *tahar* en qal, indicando el resultado: el paso de un estado a otro mediante la acción sacerdotal. ## Divergencias entre versiones La LXX en el v.6 traduce *keves ben-shenato* («cordero de un año», con sustantivo *Ke.ves* H3532) como *ἀμνὸν ἐνιαύσιον ἄμωμον* — añadiendo el calificativo «ἄμωμον» («sin defecto»), elemento no presente en la construcción hebrea dada. La Vulgata en el mismo versículo lo traduce simplemente como *agnum anniculum*, sin ese calificativo, siguiendo más de cerca la literalidad hebrea. En el v.8, el hebreo emplea *yadah* («su mano», H3027G) en la expresión *lo tim'tza yadah* («no hallare su mano», idiomatismo de suficiencia económica); la LXX traduce con *ἡ χεὶρ αὐτῆς* (calco literal de «mano»), mientras que la Vulgata usa *manus ejus*, ambas conservando la imagen de «mano» sin explicitar que se trata de una expresión de capacidad económica.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.